Qué es proyecto sagitario?

Cursos de Iniciación a la astronomía.

Didáctica astronómica. Talleres de Ciencia.

Charlas, cursos, campamentos, observaciones grupales.

lunes, 24 de marzo de 2014

Ana Teresa Diego “Llena de luz un vacío…”

Ana Teresa Diego
 “Llena de luz un vacío…”


24 de marzo de 2014
Día de la memoria, la verdad y la justicia.

El 30 de setiembre de 1976, en La Plata, cuando el sol alcanzaba el meridiano, un grupo de materia oscura secuestró a una estudiante, en la plena calle, frente a la facultad en la que estudiaba, la de astronomía.

La joven contaba casi 22 vueltas al sol, la inclinación del eje terrestre permitía que la luz creciente de primavera inundara su rostro, su mente ávida de equivalencias le había afiliado al partido comunista.

De dos fiat sin patentes bajó la Muerte, encapuchó a los chicos -Ana fue secuestrada junto a Carlos Schultz- y se llevó a la que hubiera sido una futura astrónoma solidaria.

Bajo tortura le preguntaron dónde vivía pero como compartía departamento con una compañera chilena mintió su domicilio y luego afrontó las consecuencias de mentirles a hombres como Magneto, Blaquier, Massot y tantos otros, sus verdaderos verdugos.

En el calabozo, charlaba con Emilce Moler; durante el momento en que estaban solas se bajaban apenas las vendas de los ojos, entonces Ana miraba la sombra que los ventanucos y las rejas proyectaban en el infierno y calculaba la hora.

Ana teresa Diego gritó su nombre en el momento del secuestro.

Como si se precipitara a su último y único horizonte de sucesos, poco después fue empujada a la nada para siempre.

Pero Átomos de Ana Teresa Diego fueron identificados en una fosa común, en Avellaneda. 
Los agujeros negros radian, también.

La energía de este joven símbolo orbita el sistema en el que unos pocos hombres y mujeres le recordamos; el resto, desmemoriados o ignorantes, siguen leyendo Clarín o La nación, miran TN, ríen con Tinelli o admiran a Susana. Estos, verían de nuevo secuestrar niños frente a  sus colegios y, otra vez, nada dirían.



Según decidió la Unión Astronómica Internacional (UAI), el asteroide 11441 se llama ahora Anadiego en honor de ella. Lo hizo a pedido del decano de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad de La Plata, Adrián Brunini.

domingo, 23 de marzo de 2014

Sol, 23 de marzo.

Sol, 23 de marzo de 2014. Toma única con T2i y Coronado de 40mm.





Pista que describiría el origen del Universo

Fue detectada una pista que describiría el origen del Universo

En la actualidad, se piensa que el universo se esta expandiendo. Las galaxias se alejan las unas de las otras tanto más rápido cuanto lejanas están. El universo se infla como un globo y esas islas de estrellas son como puntos de tinta sobre la goma de un globo que crece.
Esto es así, puede comprobarse con un telescopio y un vidriecito llamado espectrógrafo.
Luego, si algo se está alejando, es natural que antes, en el pasado, ese algo haya estado muy cerca o comprimido.
A ese momento, en que el universo comenzó a expandirse, se le llama Big bang.

El Big bang es un modelo y la mejor de las teoría actuales para explicar el mundo, aunque tiene puntos oscuros. Uno de los puntos sin explicación es el siguiente: para ser como es, al nacer, debió expandirse muchísimo y muy veloz solo en los primeros instantes de su vida. Mucho menos que un segundo, millones de veces más grande. Luego, ¡basta! A expandirse natural, tal como ahora lo vemos. Así, había que encontrar la prueba de esa expansión tan rápida y tan enorme, o cambiar de modelo.

El doctor Matías Zaldarriaga es un joven astrofísico argentino que dicta cursos e investiga en los centros más destacados. Trabajando sobre el origen del Cosmos, en especial sobre la etapa del Periodo Inflacionario que tratamos, le dijo a sus colegas: Busquen por acá, y busquen de este modo.

Esto sucedió hace unos años; esta semana ha tenido la dicha y el orgullo de saber que estaba en lo cierto. Fue anunciado que se encontró una prueba del periodo inflacionario, tal como él lo dijo.
Un grupo de científicos, desde el polo sur, con un telescopio especial, detectó una cierta anomalía en las ondas de fondo del cielo. Esta anomalía habría sido causada por ondas de gravedad en la época de la inflación acelerada.

Voy a tratar de dar un ejemplo:
Supongamos que estamos cerca de una gran pileta, una de esas que hay en los circos sobre el océano. El agua está calma, la superficie quieta. De repente, ¡vemos una ballena saltar! El agua salpica por doquier, el público aplaude. Pronto, la pobre ballena se hunde y desaparece de superficie.
Si alguien llegara en ese instante, ¿qué prueba tendría del salto inaudito y rápido de la Orca? ¿Los gritos de la gente? ¿Gotas de agua salpicadas por el borde y más allá? Sin duda, esas pruebas ya las hallamos en el cielo. Los gritos son estruendos pasajeros. Las gotas se alzan rápidas, impulsadas por el salto, y caen atraídas por la gravedad. Pero hay latente una prueba más, una prueba que, por correr más débil y en otro plano de la escena, aun perdura: las olas, las ondas sobre la superficie del agua. Nuestro recién llegado podría acercarse a la pileta, meter la mano en el agua y sentir las ondas, las olas producidas por la bestia, tanto al saltar como al caer a lo profundo.
Estas olas, estas ondas son las que fueron halladas por el grupo del sur. Estas ondas débiles, mínimas, han sido sentidas por la mano que recomendó hundir Zaldarriaga.


Qué orgullo, el mundo está exultante. Yo estoy orgulloso por Matías Zaldarriaga y todos los que como él estudian y se esfuerzan por un país mejor.

Matías Zaldarriaga, charla TEDx

Charla del doctor Zaldarriaga, uno de los pioneros en la lectura de la polarización B de FCM

Sobre Matías.


jueves, 20 de marzo de 2014

Conjunción Saturno Luna

Un Dios de Refilón

Sol equinoccial

Sol equinoccial


¡Equinoccio! ¡Equinoccio!

El Equinoccio 
20 de marzo.


Hoy sucederá un evento astronómico denominado equinoccio. 
El equinoccio nombra el hecho de que el ecuador terrestre coincida con el plano aparente sobre el cual corre nuestro planeta por el oscuro espacio que nos rodea. 

Dicho plano, el de la traslación, llamado eclíptica, coincide dos veces al año con el ecuador terrestre. ¿Por qué? Porque nuestro planeta avanza con su eje de giro inclinado sobre la órbita. 

Parece ser que hace unos 3.400 millones de años, un planeta del tamaño de Marte impactó la Tierra. La Masa de este bólido (bautizado Theia) al fusionarse ingresó al núcleo terrestre y engrosó su masa; el resto quedó en órbita y se aglutinó hasta formar la Luna. Como efecto de tremendo impacto, el eje de giro terrestre quedó inclinado con respecto a su plano de traslación -unos 23.5º- de modo que el ecuador no siempre mira hacia el sol: solo puede hacerlo durante dos mínimos instantes, en puntos opuestos de la órbita.

Estos puntos llamados equinoccios se han aprovechado para cota, a partir de la cual medir el cielo, ya que son eventos que puede verificar cualquiera de nosotros, con un palo durante una jornada despejada. 

A este equinoccio en particular se lo llama Equinoccio Vernal o punto gamma, marca el inicio del otoño para el hemisferio sur y señala el punto origen de una determinada coordenada celeste, llamada Ascención Recta (AR).
La inclinación del eje (23º 27´), sumado al ancla que representa poseer un satélite masivo como Luna, ha garantizado la sucesión de las estaciones. El núcleo, activo, por su parte, genera una magnetósfera lo suficiente intensa como para proteger nuestra atmósfera de las cargas solares emitidas. Todo se encadena, son causas y efectos que se entrelazan para lograr lo que vemos. 







Dicha inclinación del eje, sumado a la magnetosfera -y a la presencia de los mares- permitió un clima que se modifica lo suficiente lento (estable) como para que la vida prolifere.

El equinoccio, entonces, es efecto de aquél tremendo impacto planetario.

Equinoccio significa noche igual (al día). 

Si la Tierra no tuviese atmósfera, el hecho de que las horas de luz sean iguales a las horas de noche, sería algo fácil de constatar. 
Pero al haber atmósfera, hay refracciones de la luz; las horas del día, aún durante los equinoccios, son más que las horas de la noche.



De todos modos, durante los equinoccios, el sol sale por el Este y se pone por el Oeste. Son los únicos días en que esto sucede. El resto de días del año el sol aparece sobre el horizonte con cierta declinación: de Marzo a Setiembre sobre el este noreste, y de Setiembre a Marzo sobre el este sureste.



miércoles, 19 de marzo de 2014

Un Dios De Refilón y Dos muchachos madrugadores

Un Dios De Refilón y Dos muchachos madrugadores
La noche del 20 de marzo, día del equinoccio, Saturno pasará chiflando muy cerca de la Luna en la visual propia de nuestras latitudes. Los observadores situados más al norte podrán ver su ocultación, al fin de la cual los anillos del Dios aparecerán de la nada, libres de la giba oscura de nuestro satélite.
En casa (lat -33º long 61. O), esta me la pierdo, aunque prometo tirar unas instantáneas del refilón, si despeja. Para los lectores que hablan otros españoles o castellanos, refilón significa pasar de costado, o pasar muy cerca de algo; a veces, esa voz también implica contacto leve o mínimo y raudo.


El evento será visible muy bajo, habrá que correrse hacia las afueras de la ciudad. En la imagen inferior se ve un detalle de qué tan próximos se presentarán en la visual.
Son eventos escasos en la corta o larga vida humana, de modo que les recomiendo salir al campo con un buen par de ojos, una reposera y unos binoculares, si la quieren hacer completa. Nosotros iremos a algún camino de tierra con nuestros excelentes telescopios, de modo que están todos invitados, basta con mandar un sms o un mail para que les contemos dónde armaremos el circo.
(03464 15449820 - sergiogalarza62@gmail.com o sergio carlos galarza casilda en facebook)

Luego, y por demostrar su magnificencia inaudita, en la alta noche (como dijo Borges) y en la madrugada, nuevas conjunciones dignas de verse: Spica y Marte, al oeste, por delante del tanbem Saturno Luna, y a la hora del gallo: Venus, escandaloso sobre el este, y su primo Mercurio apenas abajo y a la derecha.
En realidad, nuestro cielo es un lujo que prueba tu estolidez, si es que te lo pierdes.

Cada nueva mañana centenares de almas se alzan del lecho a disfrutar o padecer la jornada; muchas y muchos de nosotros caminamos hacia el este, al sur, al norte, rumbo a los colegios, fábricas, obras, campos; arriba, dos luces nos guiarán con ímpetu dispar. El más brioso, Lucifer, el Lucero, Venus; el otro, tímido, apenas naranja, Mercurio, el escanciador, el mensajero de los dioses. 
No se los pierdan. No estarán por siempre allí.

lunes, 17 de marzo de 2014

El Señor de los anillos - El Observador

El Señor de los anillos
Imagen cortesía de Aldo Kleiman


Marzo nos mostró un Marte luminoso, faldero de la estrella Spica. Abril no quiere quedarse atrás y por ello nos trae a Cronos, dios griego del tiempo, a quién conocemos con su nombre latino, Saturno.
En astronomía los nombres muestran el derrotero que el pensamiento tuvo que seguir para llegar hasta nuestros libros: Babilonia, Grecia, Roma, Arabia, España, al fin América. Es una historia de guerras y matanzas que narra la supremacía de una lengua sobre la otra; es la historia del hombre, si quieres.
Saturno es el más lejano de los planetas visibles a ojo desnudo; él completa la lista de astros que dio nombre a los días de la semana: Sol, domingo (sunday); Luna, lunes; Marte, martes; Mercurio, miércoles; Júpiter (Jove), jueves; Venus, viernes; Saturno, sábado. Si te intriga el orden dado, me escribes y te cuento el por qué.
Saturno es el segundo astro gaseoso en tamaño pero su característica principal son los anillos, visibles con cualquier óptica. Solemos decir los aficionados que este planeta es el  mejor vendedor de telescopios. Cualquiera que le observe cae seducido al instante; muchas veces me han dicho a modo de broma ¡Vos tenés una figurita, ahí adentro! Reproche que ya había sufrido Galileo, en 1609 –solo que al él se lo decían en serio.
Cuando los anillos de Saturno fueron vistos por primera vez, fueron descriptos como “orejas”. Hubo que esperar varios años a que su naturaleza pudiera ser explicada. Ellos están formados por guijarros, polvos y hielos, y se cree que están allí por desintegración de antiguos satélites por las fuerzas de marea del planeta. Por dar un ejemplo, la fuerza gravitatoria de la Luna causa sobre la Tierra el movimiento de los mares (mareas). Cuando la relación de fuerzas es tan grande, y si los satélites se acercan más allá de un cierto límite, esas mareas fortísimas pueden destruirlo, lo cual generaría el anillo de rocas circundante.

Ya los babilonios habían medido el periodo de traslación de nuestro personaje -30 años nuestros- el mayor del sistema conocido (Urano y Neptuno fueron descubiertos mucho después, debido a telescopios y matemáticas más complejas). Acaso por lo parsimonioso, los griegos le asociaron con el tiempo. En su mitología, Cronos crea el devenir pues separa el cielo -Uranos- de la Tierra –Gea-, lo cual da lugar a que esta última sea habitada.
Cuando le observamos con telescopio, una vez que superamos la sorpresa y la belleza de sus anillos, pronto notamos dos detalles. El primero, que su disco está achatado. Por ser gaseoso y por girar tan rápido sobre sí (tiene un día menor a 10 horas), Saturno es mucho más ancho que alto. El segundo detalle es la presencia de sus lunas, entre las cuales destaca Titán.
Titán incentiva a todo científico. Ya una sonda se posó sobre él y nuevas misiones están en desarrollo. Así como el ozono que cubre la Tierra es fruto de la vida, sobre Titán hay una atmósfera que susurra sorpresas. En ese satélite hay mares y hay atmósfera. Claro que esos mares no son de agua ni hay oxígeno en su “aire” pero, piensen un poco: ¿había agua sobre la Tierra que dio inicio a la vida? ¿Había oxígeno en aquella vieja atmósfera, antes de que evolucionaran las plantas, es decir la clorofila, la máquina que crea oxígeno en base a energía solar?

Muchos son los mundos candidatos a albergar formas de vida: Marte, Europa… Titán va a la cabeza.

domingo, 16 de marzo de 2014

Las llaves del reino

 Avanzan las obras del observatorio Candela Celeste, de Proyecto Sagitario
En pocos días inaugurará en el sur de Santa fe el observatorio y taller astronómico Candela Celeste.
Las instalaciones incluyen baño, cocina, sala de estar, entre piso; los equipos: 
Coronado Solarmax - telescopio solar, 
Meade LX 200 de 12''
Meade LX 90 de 8´´
Newtoniano Hokenn 200 100 eq5
Refractores Hokenn 90 910 eq2 y Hokenn 70 900 eq1.






Querido viejo, una alegría por esto, una pena por no poder compartirlo contigo.

viernes, 14 de marzo de 2014

Inauguramos el quinto año de divulgación astronómica.

Observación lunar e inicio del 5to año de trabajo del Taller de astronomía 
Juan Carlos Galarza, 
de la Comuna de Bigand
Esta semana el cielo nos dio un respiro con las nubes -aunque ahora mismo, momento en el que escribo, llueve- pudimos observar un poco. Aunque la luna entró en sus fases más luminosas -época mensual en la que muchos evitamos las observaciones, ya que el brillo del satélite opaca al resto de los astros- estuvimos observando sus anfractuosidades (dijo Galileo) con Cristián Nocelli, mediante el Pequeño Juan, el telescopio Meade LX200 de 305mm de cacerola (qfp) y 3000mm de distancia focal.
Observamos sus detalles de superficie con los oculares Silver Parks 40mm y Meade HD 12mm, los cuales nos brindaron 75x y 250x respectivos.
Antes de quemar nuestros ojos con ella -aún con filtro verde- observamos la planetaria azul de centauro, la planetaria de Vela que está cerquita de Aspidiske, el Alhajero de Crux y alguna que otra cosita, como la Fantasma de Júpiter y la galaxia Eje, ambas cenitales.
Las imágenes son gentileza de Cristián, tomadas con la cámara Nikon D3100.





El jueves tuvimos la suerte de comenzar las actividades del Taller de astronomía de la Comuna de Bigand. Inauguramos el quinto año de divulgación astronómica.
Asistieron niños y niñas de escolaridad primaria y festejamos con observaciones de Luna, Júpiter, M42, Acrux, Beteljause y Rigel.
Los objetos fueron buscados por los niños con telescopio automático y con telescopio manual. Los alumnos practicaron la técnica de busqueda y seguimiento de los objetos; asimismo, aprendieron los pasos de seteo y el manejo de la computadora del LX90.






Trabajar en divulgación es un lujo que me he tomado en la vida; hacerlo con David Martino -en representación y gestión del área de Cultura de la Comuna de Bigand- es un orgullo que nunca me cansaré de agradecer.
¡Muchas Gracias!

miércoles, 12 de marzo de 2014

Fotosfera rica en contrastes

Disfrutá un poco de esta romería, antes que en su giro el sol oculte tanta actividad a nuestros ojos.
Sol, 12 03 2014
Coronado solarmax
Canon t2i




martes, 11 de marzo de 2014

sábado, 1 de marzo de 2014

Me acosté con Zeus pero amanecí en brazos de Afrodita

Me acosté con Zeus 
pero amanecí en brazos de Afrodita


Anoche observé por unos minutos a Júpiter, el gigante del sistema.
Armé el Lamborghini, el LX90 de 8 pulgares a f10, es decir, 2000mm. Le zampé el ocular HD 6000 de 60º y 18mm por lo que observé con él a 111x. Para  centrar el buscador enfoque Rigel, que por allí andaba, y me fui prontito a la 42. Semejante nebulosa no cabe en los 32´ de fov que da ese ocular, de modo que sus alas o probóscides sufrieron un pequeño recorte; el trapecio destacó con 4 luces y lo demás fue un sueño. Probé un ocus Vixen de 20mm que por allí tengo, bonito y punto, y la visión perdió detalles, ganó campo y algo de oscuridad aunque fueran 2mm más de focal y 10º menos de campo aparente.

Del planeta puede ver sus tormentas, las bandas horizontales de color café que cortan al globo en el plano de su ecuador, esto es, en el plano perpendicular a su eje de giro. Las Bandas, nacidas de la rotación diferencial del astro, se ordenan en el plano sobre el que giran sus satélites, por supuesto, porque las causas son las mismas.
Apenas enfoqué el planeta vi a Io, el volcánico Io, a punto de zambullirse detrás del Dios -Io se encuentra amasado por la gravedad de su planeta; así como en la Tierra se generan el movimiento de sus masas acuáticas a raíz de la gravedad lunar, Io manifiesta mareas de sus capas geológicas, debido a la muy intensa y próxima masa Jupiteriana. Este vaivén de capas las disuelve y, en forma de lava, emergen por medio de erupciones volcánicas. No hay otro cuerpo con tanto vulcanismo en el sistema solar.
Cuando advertí que se venía el fenómeno –dije que Io se zambullía detrás de Júpiter, pero entonces no sabía si era ocultación o tránsito- llamé a Moni a los gritos. Ella estaba a metros de mí, en la cocina, mirando una peli muy buena pero muy dura que no toleré: Liebe (Amor), de Haneke (el filme es excelente, recomendable, solo que esperaba una noche romántica y Haneke es la antítesis de ello. Ignoro por qué sus filmes son tan violentos, tan crudos como La Cinta Blanca –no me le animo a Funny Games, que es tremendo).
Vino Mimoni solo cuando la peli hubo terminado y metió su ojo lleno de luz televisiva en el ocus. Igual disfrutó del panorama porque dijo:
¡Qué lindo que se ve!
Y muy amable me preguntó
¿Este es el apo?
Sonreí y le rogué que alguna vez me hiciera esa pregunta delante de amigos, en plena noche observacional o charla astronómica, para que los entendidos sonrían, y los que no escuchen la simple respuesta que zanja la cuestión:
No, mi amor -le dije, con indulgencia infinita-, Entre el apo y este hay 4 órdenes de volumen y tres en diferencia de masas. Agregué:
Este es el LX, conocido por mis amigos como el Lamborghini de los telescopios. Es un Schmidt Cassegraín.
Ahhhh -me dijo-, mirá vos

Olvidé su exabrupto e insistí en que observara el puntito de luz que se acercaba raudo hacia el globo blanco por la derecha nuestra; volvió a mirar y me dijo,
Ah, sí, ahí está. ¿Qué pasa con él? preguntó, como si le hubiera señalado una tachuela en el escaparate de la vidriera de una zapatería, ahíta la vidriera y el escaparate de muy caros zapatos de mujer. Le dije,
Sin duda ese es Io y marcha hacia una ocultación o un tránsito, y caí en que debiera yo saber con precisión de que se trataría, por lo que exprimí el cerebro mientras ella volvía a meter ojo. Pronto aseguré,
Mirá, todos los astros del sistema giran con el mismo sentido, van de acá para allá alrededor del Soldije mientras movía mi mano en arco, de este a oeste y tendiéndolo al sur-, por lo que si Io va de derecha a izquierda… marcha hacia un tránsito, dije y cerré con orgullo mi análisis sin advertir que lo real no es tal lo que vemos a través de un teles con prisma. En efecto, al invertir la perspectiva, el satélite iba rumbo a una preciosa ocultación. Gracias al cielo, pronto comprendí mi error y corrí a la cocina a avisarle a Mimoni, pero ella ya se había acostado. Pensé,
¡Oh, Dios! espero que no se haya dormido fiada de mi palabra.
Abrí con sigilo la puerta del dormitorio y, sí, dormida estaba; es un oso en invierno esta mujer: solo faltaba que roncara.
La desperté con amabilidad y en sueños me dijo,
¿Queee?  
Le dije,
Mi amor, perdoná que te despierte después de un día tan largo, sé que te levantaste a las cinco y que no paraste hasta recién pero, bueno, me equivoqué.
¿Te equivocaste en qué?, me dijo, aún en brazos de Morfeo como suele decir la mala literatura,
Me equivoqué con Io, Io va hacia una ocultación y no a un tránsito, le dije, Me equivoqué porque olvidé que el prisma del diagonal invierte derecha e izquierda, mi amor, le dije y ella…
Bueno, no puedo escribir aquí lo que me contestó entonces, mientras se hundía bajo las cobijas, porque sé que me leen niños de vez en vez.

Volví cabizbajo y meditabundo a mi Lamborghini de los telescopios armado afuera, en el patio frente a la cocina, y pensé en la peli que acabábamos de ver, en ese Amor a prueba de todo que se profesaban los personajes,  de qué modo increíble él tolera la lenta y continua degradación de ella… Alguna similitud veo con nuestra pareja, me dije, aunque tal vez los roles estuvieran invertidos.


Miré la ocultación completa; no saqué fotos porque preparar la cámara hubiera significado que perdiera el evento. Me supe premiado por la vida al ver desaparecer ese niño naranja detrás de su padre picaflor. De hecho, dije niño por aludir a que un satélite está bajo la órbita del astro mayor, pero sabido es que la cohorte de satélites de Júpiter memora a las bellas y bellos que ese dios tan humano sedujo y amó durante los buenos años en que vivió en la cabeza de los polémicos griegos.
Jove no dejó lo que se dice títere sin cabeza, que desde su trono, siempre ardiente, pispiaba la Tierra, y mina que le gustaba mina que rendía, sea por virtud así como por fuerza. Veamos:

A la insaciable Europa la sedujo transformado en Toro; a Calisto, quien había hecho votos de castidad, la sedujo transformado en mujer… aunque igual la embarazó, je, je; 

a Io la sedujo, asimismo, en las aguas de un lago y la pobre joven, antes de parir, sufrió martirio por un tábano que le envió Hera, la celosa; 

al bello Ganímedes –y por cerrar con las lunas visibles- lo secuestró del campo y se lo llevó al mismo Olimpo, donde fueron felices, aunque por allí leí que Platón acusa a los cretenses de dar vida a esta historia tan solo para justificar su modo de vida libre. En fin, estos son los cuatro satélites que veo desde casa, cuatro grávidos por el Dios Zeus, Jove, Júpiter, que para la historia y las lenguas son el mismo.

En definitiva, oculta quedó la luna Io en un segundo, y yo solo en la noche del patio.

Guardé el teles a la cocina y me acosté con un libro inmejorable: El Big Bang, La génesis de nuestra cosmología actual, del doctor Alejandro Gangui, excelente texto, mejor que muchos, acaso que todos los que haya leído a excepción de Cosmos, claro, del cual me parece que es deudor, y me dormí.
Y soñé con mi padre.
Y desperté antes de las seis.

Melancólico por lo vivido en sueños, con el eco de esa visita querida y extrañada, fui al baño –en la peli de la noche, Amor, de Haneke, hay una escena en que la mujer se queja, profiere una letanía: Me duele, me duele, me dueledice. El amante esposo pregunta, ¿Dónde te duele, mi amor? Y ella, Me duele, me duele, me duele…Mi padre jamás se quejó durante su martirio de semanas, y con ello me enseñó un modo de morir. Vaya, sí que lo hizo. Una vez le pregunté, Papá, ¿dónde te duele? Y él, Todo; me duele todo. Por esto me acordé de él mientras miraba el filme- Decía arriba que me levanté inmerso en la calidez del sueño y que me sentí triste por haberlo perdido al despertar. Fui al baño. Me abrigué y salí a la madrugada. El cielo anunciaba la mañana. Eran las seis menos veinte, Moni se iba a trabajar. Esquivé las ramas bajas del jacarandá y miré ávido al norte. Hacia el noreste estaba Marte, rojísimo, arriba de Arcturus, el guardián de los osos. Más alto, en el norte exacto, el lindo Saturno; y más atrás, arriba de la casa, del jacarandá y de la jarilla, entre un edificio y una antena, ¡Venus! De modo que saqué a las corridas el teles, no le puse su batería y solo le zampé el 18mm de la velada.

Enfoqué Marte. Casi me caigo de espaldas.

Ví Marte más grande y más rojo que una cabeza de fósforo. Fue una visión en todo el sentido de la palabra, fue una visión en el sentido metafórico, en el sentido religioso de la palabra. Lo ví tan grande que no imagino siquiera lo que podré ver cuando le meta equis con el pequeño Juan, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has dado tanto? –aunque tal vez debiera decir, Roger mío, Mimoni mía, porque son ella y él los que me han dejado tener esa bestia óptica: la una, con su paciencia; el otro, también.

Miré entonces Saturno…Saturno era una foto del Hubble en el ocus a las seis y chirolas de la mañana. Qué hermoso, por favor, ¡qué belleza mirar Saturno! sus anillos, la división Cassini, las lunas, el norte del planeta mirado al sol. Algo propio de dioses, sin duda. Creo ahora que me sentí como Zeus al mirar en la distancia a Ganímedes, pero solo se trató del señor Blues observando a Cronos. 



Miré entonces a Venus, y vi que era bueno. 

Venus (Afrodita) brilla a esa hora –a cualquier hora- como si fueran sus últimos brillos, como si jamás pudiera volver a brillar. Le metí ojo en el teles y vi una media naranja (blanca, en realidad) redondísima, brillantísima, algo inenarrable.

Después de esta gesta planetaria, me dije, ¿Tengo que vivir aun un día? ¿Tengo que pasar todas las horas del día hasta que la noche regrese con su brillo y con su plata?

Sí, eso hice, ya termino la nota, ya está oscuro afuera. El teles sigue armado en la cocina. Ya abro y salgo a observar.
Adiós, hasta la próxima.