Qué es proyecto sagitario?

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Didáctica astronómica. Talleres de Ciencia.

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sábado, 16 de diciembre de 2017

El Gobierno Nacional destruye la Ciencia Argentina

Diego Hurtado era hasta ayer director de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica que depende del Ministerio de Ciencia. El siguiente es el texto de renuncia que le envió al ministro Lino Barañao.
Buenos Aires, 15 de diciembre de 2017

Al Señor 
Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva
Dr. Lino Barañao
Por la presente, le hago llegar mi renuncia al cargo de Director de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCyT).
Motivan mi renuncia las numerosas contradicciones y falacias acumuladas que, a mi juicio, ya no dejan dudas del proceso de degradación institucional que transita el MINCyT, marcado por el “achicamiento” del sector –que Usted niega públicamente, negando la simple aritmética–, la ausencia de rumbo y el trato negligente a los investigadores jóvenes, principal valor intangible y garantía de futuro de una democracia.
Mientras el MINCyT no cumple las metas del Plan Argentina Innovadora 2020, que Usted mismo impulsó, hace un mes anunció que se comenzaba a trabajar en el Plan Argentina Innovadora 2030, que entraría en vigencia en no menos de dos años. Esto significa que no habrá plan nacional para el sector de ciencia y tecnología por un plazo mínimo de dos años. ¿Pero, además, si Usted ahora niega las metas del Plan Argentina Innovadora 2020, qué garantía tiene el sector de que Usted no volverá a negar las metas del Plan Argentina Innovadora 2030?
En la actualidad está vigente en la ANPCyT el programa “Desarrollo y Fabricación de Aerogeneradores de Alta Potencia” que financia, desde 2013, proyectos de I+D local con más de 100 millones de pesos. Sin embargo, simultáneamente, el programa Renovar impulsado por el Ministerio de la Producción decide excluir a la industria nacional y comprar tecnología importada.
También la ANPCyT impulsa el “Proyecto Estratégico” enfocado en el “Desarrollo de Partes Nacionales para Satélites” mientras, simultáneamente, se paraliza el ArSat 3 y, por lo tanto, la línea de desarrollo de satélites geoestacionarios prevista por la Ley 27.208.
Luego de haber sido electo el Dr. Roberto Salvarezza para integrar el Directorio del Conicet, Usted se niega a formalizar su incorporación sin dar a conocer las razones, sentando un precedente sombrío para la vida democrática del sector.
En el nivel de las francas falacias, cuando el presidente Mauricio Macri afirmó en la ceremonia de entrega de los premios Houssay que “prácticamente se duplicó el presupuesto en ciencia y tecnología” (La Nación, 7/12/17) y Usted avala esta afirmación en lugar de corregirla, se pone en evidencia que la degradación institucional del MINCyT es intencional.
Siguiendo su propia lógica y suponiendo que el principal problema de la ciencia de nuestro país fuera el que Usted diagnostica –“hacen faltan investigadores con un perfil diferente, más insertos en las necesidades del país” (La Nación, 24-12-16)–, entonces debería explicarnos, luego de 10 años al frente del MINCyT, cuál es ese “perfil diferente” por el que parece que Usted no trabajó o no supo impulsar. Su afirmación solo es coherente con su renuncia.
Podría multiplicar la lista de ejemplos. Cuando afirmó que “no hay ningún país que, con un 30 por ciento de pobres, esté aumentando el número de investigadores” (El Cronista, 6/12/2006), debería recordar que en 2003 la Argentina tenía más de un 50% de pobreza, que en 2015 se había logrado disminuirla a un 30% y que, en ese contexto, Usted impulsó el Plan Argentina Innovadora 2020 y las metas de crecimiento del Conicet y del sector que ahora niega. De paso, digamos que en marzo de 2017, según la UCA, la pobreza creció al 32,9% (El Cronista, 9/3/2017).
La tenaz puesta en circulación de falacias que Usted utiliza para negar la destrucción del sector de ciencia y tecnología está avalada por la maquinaria de producción de “posverdad”, práctica asidua del gobierno que Usted representa. Es decir, Usted no duda en usar argumentos de fantasía, porque cuenta con la comunicación oficialista –en un país sin ley para evitar los oligopolios en el sector empresarial de los medios de comunicación–, que hace pasar sus falacias por afirmaciones verosímiles. Así, Usted colabora con la destrucción de la esfera pública, entendida como el conjunto de espacios colectivos para el diálogo, el debate y el consenso imprescindibles para la vida democrática. Extraña paradoja que un Ministro del sector científico se dedique a demoler las pautas mínimas de racionalidad con su discurso.
Por estas razones le hago llegar mi renuncia al Directorio de la ANPCyT.
Sin otro particular, lo saluda
Dr. Diego Hurtado

miércoles, 13 de diciembre de 2017

A horas de una jornada decisiva... las Gemínidas


Gemínidas según wiki

Esta noche (miércoles 13 de diciembre) y en especial durante las horas de madrugada del jueves serán visibles las lluvias de estrellas Gemínidas. 

Una lluvia de estrellas se manifiesta cuando partículas minúsculas, remanentes del paso de un cometa, son impactadas por la Tierra en su andar celeste.

Se cree que las Gemínidas son restos de un antiguo cometa extinto, hoy conocido como asteroide Faetón.

Gemídias significa las "hijas de los gemelos" porque el radiante o punto de fuga de este evento tiene lugar en la constelación de los terribles Castor y Pollux, los hermanos que encontraron descanso en el cielo gracias a su temerario vivir. 

Castor y Pollux fueron hijos de Leda, pero de padres distintos.
Pollux era inmortal, hijo de Zeus y de Leda, Castor era mortal, hijo del esposo de Leda, Tíndaro. 

Ambos jóvenes fueron mujeriegos y rufianes: durante una trifulca, Castor fue herido de muerte; Pollux pidió a Zeus que le concediera la muerte, para no separar su paso de su gemelo. Zeus, acongojado, concedió vida eterna a ambos en el cielo.

Gemini es visible debajo de Orión, a la derecha de Tauro. Las lluvias de meteoros se observan a ojo desnudo.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Todo se transforma


Tu beso se hizo calor Luego el calor movimiento Luego gota de sudor Que se hizo vapor, luego viento Que en un rincón de La Rioja Movió el aspa de un molino Mientras se pisaba el vino Que bebió tu boca roja Tu boca roja en la mía La copa que gira en mi mano Y mientras el vino caía Supe que de algún lejano rincón



De otra galaxia El amor que me darías Transformado, volvería Un día a darte las gracias Cada uno da lo que recibe Y luego recibe lo que da Nada es más simple No hay otra norma Nada se pierde Todo se transforma El vino que pagué yo Con aquel euro italiano Que haba estado en un vagón Antes de estar en mi mano Y antes de eso en Torino Y antes de en Torino, Prato Donde hicieron mis zapato Sobre el que caería el vino Zapatos que en unos horas Buscaré bajo tu cama Con las luces del aurora Junto a tus sandalias planas Que compraste aquella vez En Salvador de Bahía Donde a otro diste el amor Que hoy yo, te devolvería Cada uno da lo que recibe Y luego recibe lo que da Nada es más simple No hay otra norma Nada se pierde Todo se transforma




Jorge Drexler

lunes, 27 de noviembre de 2017

Runciman, una escuela llena de estrellas.

Runciman, una escuela donde brilla más de una Estela.


Es probable que nunca deje de sorprenderme la vida. 

Hace ocho años que trashumo estrellas por los campos de la infinita Pampa Argentina. Sin embargo, cada nuevo viaje me toca el alma, me honra, me sorprende con la amistad de gentes que hasta entonces casi no conocí, y que desde ese momento son fuegos en mi corazón.

Runciman es una escuela en el sur de Santa fe.
Runciman es Andrea y sus colegas docentes.
Runciman es Estela y sus compañeritos de clases, y su infinito deslumbre por el cielo.

Llegué al colegio San Martín de Runciman  a las 18,30 horas, después de haberme perdido al ingresar por error a una estancia próxima. No había señal para el celu y no soy de los que usan GPS... en el auto. Me pasé la entrada del colegio y di de lleno con un camino amplio como mi querido Bigand, que corría hacia el oeste bajo la sombra de unos eucaliptos altos como la Cruz del sur en invierno; más abajo, sin embargo, la tierra suelta del sendero demoraba las ruedas de la Scenic. 

En pocos minutos llegué a la administración del campo... pero tapera, nadie allí y nadie allá. Un auto salió a los piques detrás de una curva de plantas y se fue hacia la ruta. Lo seguí pero no lo alcancé, pues el conductor conocía el camino y yo iba con cautela. 
En la ruta oteé al sur y miré al norte; el sol a cuatro o cinco palmos del horizonte; retomé hacia dónde había venido y a media legua di con un camino y un cartel de escolares. Me lo había salteado por angurriento. Allí estaba mi destino. Doblé al oeste y seguí una senda mejorada, giré entre unos árboles y vi la escuela. Una decena de autos afuera del espacio del patio frontal (Runciman es casi todo patio, un verdadero paraíso). Entre ellos, el auto que había partido presuroso de la estancia anterior.




Me recibió una mujer de rojo, hermosa como la misma Betelhause, que sonreía franca: Andrea. 

Pedí disculpas por el retraso, o en mi necedad solo dije que me había perdido. El lugar estaba lleno de niños y niñas, y padres y madres. Todas gentes de trabajo, empleados de las estancias de la zona, miembros de la cooperadora del colegio, docentes locales y de pueblos hermanos en ese sur poco conocido por mí. También estaba la Supervisora de la Región, y le agradezco tanto que estuviera, pues uno siente así, con su presencia, la valoración.

Me recibieron con entusiasmo y alegría, esta, la verdadera gente del campo, la que de verdad hace el campo, la que ordeña, siembra, cosecha, la que lucha contra el frío y el calor, que cría a sus proles a metros de sus botas y alpargatas, de sus perros y caballos, de sus sueños y esperanzas.

Pasamos todos a una sala de usos múltiples, impecable y decorada con un sistema solar colgado del techo. Muchas sillas y una pantalla. El sitio para mis charlas y locuras de felicidad.



Dar una charla para adultos, adolescentes y niños es casi imposible sin que alguno se aburra un poco, los lenguajes son distintos, si entusiasmás al adulto lo paga el chico, y viceversa. Sin embargo creo que todo fue más o menos parejo, aunque siempre el que más disfrute sea yo, perdonen mi pecado.

Hablamos del sol, de su energía radiante, de su tozudez en darnos su calor; hablamos de sus manchas y campos magnéticos, del modo que que los cuerpos del cielo absorben, reflejan o emiten su luz. 

Hablamos breve de los lindos planetas, de sus lunas principales, y aún metí bocado sobre las preciosas galaxias y los misteriosos agujeros negros que surcen sus tules y volados.


Luego fuimos al patio trasero de la escuela, entre un fósil viviente (una araucaria) y unos fresnos armé dos equipos, el precioso Luz del Cielo, el Schmidt Cassegrain de 200mm de cacerola, con GPS (pues acá sí lo uso) y su GoTo, y pronto armé el guapo Lumbricita, un refractor de 70mm de boca y focal de 700mm, que llevo siempre que quiero que chicos o grandes lo manejen a su antojo. Los telescopios buenos no son muy caros pero conviene manejarlos con cierta experiencia; Lumbricita fue comprado para que si se estropea no me importe, vale menos que un estupidizante celular y podría reponerlo cualquier día sin soltar una lágrima.


En el perfecto Luz del Cielo, el teles azul, comenzamos por mirar la Luna, que brillaba ufana sobre un ser cuyo ADN se remonta a la época en que la Tierra era pisada por lagartos de veinte metros, y el cráter Tycho, en aquella, aún no existía. La observación de Luna siempre regocija, y más en un equipo como este, que posee una resolución increíble. 




Entre los presentes destacó un hombre en la charla, que preguntó con ganas y sumó sus conjeturas e ideas sobre el cosmos. Cuando la gente aporta sus pensares es cuando más disfruto esto que de algún modo pueda ser llamado trabajo: para mi es solo placer, regocijo, comunión. Este buen señor fue señalado por todos cuando pedí que buscaran limaduras de hierro, y quise saber por qué, si acaso él tenía una herrería o taller. No, era tambero, entonces... dije, pasa que es muy curioso, fue la respuesta del grupo. Sin curiosidad no hay ciencia. La ciencia nace de la curiosidad, de la curiosidad y de la inconformidad cuando la respuesta viene dada. La curiosidad debe ser saciada por cada uno, sólo así se hace ciencia, o se encamina uno a ella. Por eso en muchos colegios aún se niega la ciencia, porque se dan las respuestas. Los chicos solo deben ser motivados, contrastados con su anhelo y su saber, y ellos deben construir su sapiencia en forma autónoma. Ya lo lograremos.

La persona que más preguntó fue Estela, una niña de ocho años que asiste a cuarto grado. Sus preguntas fueron todas flechas que daban en el blanco, que mostraron su inteligencia. Entre ellas: ¿por qué las estrellas brillan unas más que otras? Esta cuestión es magnífica y permite que el alumno comience a valorar un número de aspectos, pero lo mayor es: ella se lo pregunta, ella mira el cielo y encuentra incógnitas. Juego al astrólogo... será científica. Por dejarle algo urgente le regalé un libro del observatorio Gemini, y unos mapas del sur celeste que estuvo analizando y comparando toda la noche. En un momento una seño me dice, mira, y veo a Estela apartada, en la semi oscuridad, con los brazos a lo alto, con las cartas y los ojos sobre Achernar, Canopus, y otras lindas estrellas.



Observamos luego el Tucán y la Tarántula, objetos del sur que despiertan nuestra admiración de desconcierto, pues ¿cómo podemos imaginar las distancias desde las cuales iluminan, en especial NGC 2070, la araña de la nube de Magallanes, sita a 190 mil años luz de ese campo, o cómo asimilar que un millón de estrellas orbiten sobre sí mismas como un enjambre enloquecido?



Gracias al cielo nadie tenía apuros por irse, y dio el giro de la Tierra -es decir, la hora- con el gigante Orión que ya trepaba por el este. Seteé el programa de Luz del cielo y allá fue el tubo solo a posarse como una mariposa sobre esa nube de gas y de estrellas que nos irradia desde sus mil añitos luz. Uff, siempre Orión. Se lleva los laureles. Qué nebulosa, la M42. Destacamos el trapecio y las tres lindas estrellitas que los nóveles confunden con las tres marías.



Partí de Runciman después de las veintitres. me despidió Andrea Betelhause y salí a la ruta, con Sirio marcándome el rumbo. Llegué a casa a la una, pues volví despacio los ciento y pico de kilómetros nocturnos.
Pocas veces fui tan feliz a raíz de estas actividades. 
Me traje regalos, imágenes, frases. 
Uno vive sin ver, y solo los destellos nos despiertan de vez en vez.
Cuando me regalaron un presente, leí: "Para enseñar a un niño se necesita más corazón que ciencia". Qué buena frase, dije, y Andrea, la escribimos para vos, Cómo , dije, si no me conocían, Sí, me dijo, te fuimos a ver a Isabel, a dos charlas que diste, mi hija es fana tuya...

Muchísimas gracias por tanto cariño.

Sergio











sábado, 25 de noviembre de 2017

IRAR L Cielo

Actividad astronómica educativa en el IRAR
El poder del cielo para quienes está negado, gracias a una Gestión comprometida con los derechos y las posibilidades de los Jóvenes.

































Imágenes de Claroquesí fotos.