Qué es proyecto sagitario?

Cursos de Iniciación a la astronomía.

Didáctica astronómica. Talleres de Ciencia.

Charlas, cursos, campamentos, observaciones grupales.

domingo, 7 de agosto de 2011

Ella es tan Linda, nº 7. Las increíbles implicancias del punto gamma.

Ella es tan Linda… nº 7
Guía observacional astronómica.

¿Cómo doy con lo que busco en el cielo? o… ¡Las increíbles implicancias del punto gamma!
En un desierto cuyo nombre he olvidado hay una piedra; en ella, dibujos. Los antiguos plasmaron una estrella. Es la figura de un astro muy brillante pues lenguas de fuego le dan forma. Se cree que es el registro de una Nova, la explosión de las capas exteriores de una estrella, la aparición inesperada de un fulgor que duró un mes en el cielo, visible a toda hora.
Para orientarnos el observador situó, puntual y notorio, otro a su lado; se especula con que este haya sido Venus. De tal modo el astrónomo pretérito quiso dejar constancia del cuerpo mayor. En fin, gran labor la del colega pues su registro lleva generaciones, allí. Mis pobres guías no durarán tanto.

El afán de aquél que gusta del cielo es ubicar y observar objetos, darle a esa nada que trepa una estructura suficiente que nos permita la constatación o reproducción de un hecho o vista determinada. Esa estructura tiene nombre: sistema de coordenadas.
Las coordenadas son líneas imaginarias, tendidas sobre la bóveda celeste, que nos ilusionan con una ubicación cósmica. Como en aquella piedra, trazamos el cielo para tomar referencia de la posición de los astros. Estas coordenadas organizan nuestros catálogos o guías de observación. Si sabemos interpretar una carta, daremos con el objeto buscado.

Babel
Para compartir un leguaje sobre los puntos, rectas, planos y semicircunferencias utilizados en dichas cartas, repasemos algunos conceptos
La bóveda o esfera celeste, es decir, la cúpula que contiene las estrellas fijas y por la cual transitan los planetas, sus satélites y el sol, es representada y medida como una proyección de la esfera terrestre. Veamos sus tópicos:
Ecuador: Si tomamos la tierra como una esfera, llamamos ecuador al círculo de diámetro máximo, perpendicular al eje de rotación. Otros círculos de interés son los Trópicos y los Círculos polares.
Los trópicos, círculos paralelos al ecuador, indican la máxima latitud sobre la que el sol incide perpendicular a la superficie (los puntos solsticiales). Debido a la oblicuidad de la eclíptica (ver mas adelante) cada trópico dista 23º27´ del ecuador: el trópico de Capricornio, al sur (-23º27´) y el trópico de Cáncer, ubicado al Norte (+23º27´).
Los Círculos polares -antártico y ártico- indican los polos de la eclíptica, la latitud sobre la cual estos se trasladan conforme transcurre el año.
Polos geográficos: son aquellos puntos en los que en apariencia emerge el eje de giro terrestre (difieren de los polos magnéticos unos 11º).
Husos horarios o meridianos: sobre el ecuador, partiendo de Greenwich hacia el este y el oeste, se mide la longitud. Se indica long. E o long. O. El meridiano es una línea imaginaria que corre de polo a polo y tiene un origen arbitrario puesto que, a diferencia de círculos como el ecuatorial -máximo e inequívoco- estos son equivalentes entre sí. Los husos horarios son 24 y cada uno delimita 15º de longitud. La longitud 0 coincide con dicha localidad inglesa. De todos modos, hay tantos meridianos como grados, minutos y segundos, pues el sol marca el mediodía solar verdadero punto por punto. El huso horario es una convención social para unificar horarios de actividades en común.
Con la ayuda de estas coordenadas -la longitud (E u O) y la latitud o paralelo, medida desde el ecuador hacia el N(+) o el S(-)- los geógrafos pueden señalizar cualquier punto terrestre. Algunas locaciones geográficas:
Casilda: -33,05S 61,17O
Bigand: -33,16S 61,16O  
Bombal: -33,04S 61,32º

Eclíptica: Se le llama eclíptica al camino aparente que el sol describe sobre la bóveda del cielo. La eclíptica es el plano sobre el cual se traslada la tierra alrededor del sol.
Con la ayuda de un gnomón es fácil advertir que esta trayectoria o paso del astro se aparta del ecuador celeste exactamente la cantidad de grados que el eje polar difiere de la perpendicular al plano de la órbita: +23,5º y – 23,5º (23º,27´). A ese camino aparente del sol se le llama eclíptica porque en ese plano suceden los eclipses.
Desde nuestro hemisferio el solsticio de invierno sucede cuando el sol alcanza la máxima declinación positiva (+23,5º) y el solsticio de verano, 180º después, cuando el sol alcanza la máxima declinación negativa (-23,5º). Los puntos solsticiales -las referidas declinaciones- marcan los trópicos.

Por ser la eclíptica y el ecuador círculos máximos desfasados entre sí, estos se cruzan en puntos que distan 180º.

Nobabel
Aceptados estos términos pasemos a los sistemas de coordenadas celestes:
Sistema horizontal o altacimutal,
Sistema ecuatorial local,
Sistema ecuatorial celeste. 

Sistema de coordenadas altacimutales.
El sistema altacimutal tiene por plano base de sus mediciones el horizonte del observador y por esto se le llama también sistema horizontal (horizonte quiere decir límite o perímetro). Utilizamos el sistema altacimutal en nuestras 1º guías pues es este sistema el más simple.
Las coordenadas utilizadas para situar un astro sobre la bóveda del cielo son: la altura (h) aparente del astro, medida sobre el horizonte, y el acimut (az.) o punto cardinal/orientación sobre la cual mido la altura del astro.
La altura se mide en grados de ángulo, de 0º a +90º en lo alto del cielo o cenit.
El acimut se mide en grados de circunferencia desde el polo sur geográfico, hacia el oeste.
En esta gradación el punto cardinal sur equivale a 0º de Az, el Oeste a 90º de Az, el Norte a 180º de Az y el Este a 270º de Az*.

Las monturas telescópicas altacimutales son comunes en equipos de baja gama o de corta focal, ya que estos, al proveer un campo de observación mayor, requieren una menor corrección para el seguimiento de los objetos a observar.
Un telescopio a altos aumentos no se recomienda sobre una montura altacimutal, salvo que la misma se halle motorizada en ambos ejes.
Sin embargo, este sistema es ideal para los que comienzan en astronomía observacional. En la página siguiente vemos la ubicación de una estrella notoria como Rigel Centauro en el sistema horizontal. Pueden ver que se invierte la notación altacimutal. En realidad, la misma es -en el hemisferio sur, para esa latitud y longitud observacional, para ese día y a esa hora- :
 h= 52º AZ= 29º.
*Recordemos que el acimut se mide en el norte del siguiente modo: 0º N, 90º E, 180º S, 270º O. Los hombres boreales trasladan su hacer a sus libros y programas sin consideración de nuestro hemisferio.
Sistema ecuatorial local.

El sistema ecuatorial local toma como plano fundamental de sus medidas al ecuador celeste (el cual es una proyección del ecuador de la tierra) y las coordenadas utilizadas se denominan ángulo horario (t) y declinación (delta).
El ángulo horario (t) –simula a los husos horarios- se mide sobre el ecuador en sentido retrógrado, esto es en sentido aparente del movimiento de los astros, de este a oeste*. Su unidad de medida es la hora, minutos y segundos (hh,mm,ss), la cual tiene origen en el meridiano local**. Es decir, el meridiano del lugar indica un ángulo horario de 0º0´0´´.
La declinación (delta) (emula a la latitud) se mide en grados, minutos y segundos de ángulo (º, ´, ´´), desde el ecuador hacia los polos y se define como negativa (-) cuando abarca el hemisferio sur y positiva (+) cuando mide el hemisferio norte.
*El sentido directo o retrógrado se toma en relación al giro de las agujas de un reloj, orientado hacia el cardinal de observación. Directo cuando sigue ese giro y retrógrado cuando se le opone. Los astros de la bóveda celeste se mueven en sentido contrario o retrógrado, de Este a Oeste.

** El meridiano puede determinarse con la ayuda de un gnomón o regla perpendicular al plano del observador. Basta con tomar varias medidas de la sombra que el gnomón arroje a lo largo del día; la sombra más corta indicará el momento en que el sol se encuentra más alto en el cielo, indicando el mediodía o meridiano. La recta que une la base del gnomón con el punto marcado indica la recta imaginaria del meridiano local y la dirección de los cardinales norte-sur. Esta recta es paralela al eje de giro de la tierra en el ecuador. En otras latitudes es preciso inclinar el eje polar la misma cantidad de grados para lograr dicho paralelismo. La gran distancia a las estrellas hace que el radio terrestre sea un factor despreciable en la busca o seguimiento de los astros.

         Sistema de coordenadas ecuatoriales celestes.
         El sistema ecuatorial celeste aporta una mejora sustancial respecto a los anteriores. Es uno de los sistemas de coordenadas no locales, es decir de gradación universal. Es claro que los sistemas anteriores sólo sirven para observadores que compartan el sitio geográfico (altacimutal), o la longitud (ecuatorial local).

El sistema ecuatorial celeste toma como plano fundamental el ecuador celeste y a partir de él la declinación (DEC, delta) negativa o positiva como en el sistema anterior.

La siguiente ordenada se denomina Ascensión Recta (AR) y se mide en sentido directo (en contra del movimiento de los astros) desde un punto equinoccial denominado punto Gamma.
El p. gamma es el punto en el cual el sol, avanzando sobre la eclíptica, intercepta al ecuador –el equinoccio- dando comienzo al invierno austral. Como la literatura nórdica acostumbra, aquellos le llaman punto vernal (pues para los boreales ese equinoccio da inicio al verano; en fin, allá ellos con sus locuras).

En estos sistemas se basan las monturas de telescopio ecuatoriales. Su ventaja sobre las monturas altacimutales es amplia pues una vez ubicado un objeto -si la puesta en estación de la misma es satisfactoria- la declinación ya no varía y solo es preciso ir corrigiendo el ángulo horario -el cual contraresta el giro terrestre- para mantener el objeto en el campo de visión del ocular (este sistema permite la astrofotografía de espacio profundo, de por si apasionante).

El punto equinoccial o p. gamma está ubicado hoy en la constelación de Piscis, 7º al sur de Omega piscis, de magnitud 4. Ese es nuestro punto cero u origen de la ascensión recta (AR). Por supuesto, este punto tampoco es eterno e inamovible –nada en el cosmos lo es- pues el equinoccio se corre cada año en un fenómeno advertido hace milenios y conocido como precesión de los equinoccios. De hecho, al p gamma se le llama también punto Libra, en alusión a su antigua ubicación celeste, la constelación Libra, hace una ponchada de años.

En los gráficos siguientes, el p. gamma o equinoccio vernal, descrito en los respectivos  sistemas altacimutal y ecuatorial celeste.

El p. gamma muda su ubicación unos 50´´ por año; por esto, las guías indican con respecto a qué fecha él está situado. En el programa Stellarium, el p gamma está referido al año 2000.
Aclaración:
Véase que el p gamma es la intersección de ambas curvas aparentes, la eclíptica (en ángulo) y el ecuador (simétrico sobre el horizonte). La cuadrícula altacimutal guarda relación con la base u horizonte, mientras que la cuadrícula ecuatorial se ordena con respecto a dicho paralelo y confluye hacia el polo Norte, invisible en el mapa. La curvatura de las líneas y la consiguiente variación en el área de los cuadrantes es una proyección de haberles dibujado sobre un plano (ellas forman una esfera, es forzado dibujarlas de este modo).

La medida de todas las cosas
Para la búsqueda de objetos por medio del sistema ecuatorial celeste basta una carta y la adecuación de los círculos graduados de los ejes de AR y DEC sobre tu montura (toda vez que esta se halle puesta en estación*), con respecto a un astro testigo; por ejemplo, Alfa crucis: AR 12h26´36´´ DEC -63º05´56´´.
Una vez que centres dicha estrella, acomodas los círculos graduados de modo que coincida su lectura con dichas coordenadas, y de allí partes en busca de otros astros.

Puesta en estación de las monturas ecuatoriales:
*La puesta en estación de una montura ecuatorial se logra orientando el eje polar sobre la recta Norte-Sur, es decir sobre el meridiano local, e inclinando dicho eje en un ángulo idéntico a la latitud del sitio. Esto ubica al eje polar del telescopio en una recta paralela al eje de giro terrestre, lo cual posibilita el seguimiento de los astros con la sola variación de la AR (ascensión recta), sin tener que recurrir a nuevas modificaciones de la declinación.
Cuando la meridiana no está marcada puedes recurrir a una brújula (pero el polo magnético difiere del celeste) y corregir luego el error con leves modificaciones de los tornillos de la base de la montura. Las correcciones se hacen necesarias pues con el paso de los minutos se comprueba que el astro deriva fuera del campo de corrección AR.
La Precesión de los equinoccios
Si la Tierra fuera una esfera girando en el espacio al son de la gravedad solar (¡y lunar!) su movimiento sería regular y los equinoccios (el paso del sol sobre la eclíptica al intersecar el ecuador) no variarían con respecto al fondo de estrellas fijas. Pero la tierra está achatada en el ecuador –a raíz de las fuerzas centrífugas nacidas de su rotación- y sufre una atracción gravitatoria dispar sobre su masa.

En el ecuador la tierra es más ancha -posee más masa-, ergo, sufre mayor interacción gravitatoria en esa área, respecto de los polos. Imagina una esfera con un anillo de peso incrustado alrededor de su ecuador, girando inclinada, y tendrás una aproximación a la realidad.

Ese anillo adicional de masa provoca un cabeceo que tiene como resultante la modificación periódica de la marcha del planeta sobre su órbita.

La tierra avanza en la eclíptica cual trompo que cabecea al girar sobre el punto de apoyo. A raíz de este cabeceo, el polo geográfico dibuja un arabesco sobre el cielo -llamado nutación- con un período de 26.000 años (25775). El cabeceo se debe a que la gravedad del sol intenta concordar el ecuador con la eclíptica.

El punto equinoccial se corre con respecto al fondo de estrellas. Los equinoccios adelantan unos pocos segundos por año pero esa variación es suficiente para que hombres como Hiparco de Nicea la advirtieran y la calcularan con relativa precisión hace milenios.

Hiparco sucedió al genio Eratóstenes en la biblioteca de Alejandría; vivió entre los años 190-120 AC y sus aportes son notables:
Mejoró los cálculos sobre la distancia tierra luna (cálculos al alcance de cualquier alumno de la escuela secundaria, por cierto). Catalogó unas mil estrellas, para lo cual inventó la clasificación según magnitudes. Desarrolló la trigonometría, es decir la relación entre ángulos y lados de un triángulo, imprescindible para cuantificar el cielo, entre otras aplicaciones.
En base a observaciones anteriores pudo determinar un corrimiento del punto de Aries (punto vernal) de 45´´ (segundos) por año: una medida envidiable.
Para basarse en sólidos cálculos al respecto de su clasificación estelar, inventó un teodolito y fue el primero en trabajar con los conceptos de longitud y latitud terrestre.
En fin, el muchacho era un capo y la vida lo premió con la contemplación de la Nova scorpii, allá por el 134 AC.
Es de destacar que creía en el nacimiento y muerte de las estrellas, dato significativo que da por tierra con toda esa fanfarria de la perfección Uránica, tan cara a los pensamientos monolíticos, que hoy abruma nuestros manuales y libros, sin hacer mención a este y otros genios (como Aristarco de Samos) que holgado habían dado con verdades más valiosas que las luego canonizadas.

Observaciones de invierno…  frías como el alma de un salieri.
De cómo un pisotón puede hacernos ver las estrellas o… El rey escorpión (Sco):

Demos una vuelta por el cielo utilizando los nuevos conocimientos. Abordemos la preciosa constelación Escorpio. Esta figura debe de ser -junto a Crux- la imagen que más parecido guarda con el objeto que nombra. Es fácil advertir la cola y el aguijón del octópodo en la sucesión de estrellas que le dan forma.
Comencemos por la brillante Antares, una gigante roja, mucho más brillante y 15 veces más grande que nuestra estrella. Es una estrella que ha abandonado la secuencia principal propuesta por el diagrama de Hertzprung-Russell (ver al final). Ha agotado su hidrógeno y se encuentra quemando helio, pulsando, variando su tamaño y su brillo constantemente, emitiendo ingentes cantidades de plasma y gases al espacio. De hecho, el excelente ECP menciona que partículas pesadas se forman en la atmósfera de Antares, creando una nebulosidad que le envuelve. Es, además, una estrella doble.
Antares tiene por coordenadas: AR 16h, 29´24´´ y -26º25´55´´ de declinación (repara en que esa declinación la coloca sobre la eclíptica y, por lo tanto, en el camino de los planetas. Precisamente, Antares debe su nombre a Ares, el planeta rojo, Marte, con el que rivaliza en color: rival=anti; Marte=Ares: Anti Ares).
Ubícala en el centro de tu ocular (búscala con uno de larga focal, un 40 o un 30mm, primero) y coloca luego un ocular de 15 o 10mm, para que el centrado sea preciso. Inmediatamente (hazlo varias veces para tomarle la mano) gira los discos graduados de tu montura hasta hacer coincidir dichas coordenadas con la actual orientación de tu teles. Verifica, ya que don Antares se irá moviendo del campo de visión (fov) a medida que te demoras en los ajustes.
Toda vez que lo logres puedes ir en busca de otros objetos con la ayuda de una carta. Vuelve a tu ocular de mayor campo para hacerlo (menor aumento).
Vamos hacia M4, el famoso cúmulo de Escorpio. Fíjate que está muy próximo, apenas unos grados: M4 (AR16º23´36´´ DEC -26º32´). En la clasificación de Messier es un cúmulo globular clase IX, mag.5,4 y visible a simple vista desde un cielo sin luces. Un objeto ideal para la astronomía con binoculares.
Por estar situado a solo 1º de sigma scorpii él y sus compañeras quedan dentro de un bino 7x50 de unos 7º de fov.
Los cúmulos globulares son probablemente corazones expuestos de antiguas galaxias capturadas por la gravedad de nuestra Vía Láctea; así, se hallan situados muy por encima del disco galáctico. M4 está a unos 5600 años luz de casa.

Muy cerca tenemos a otro bribón estelar, el cúmulo globular M80 (NGC6093 AR 16 17 03-Dec -22º58.5´) clasificación II, algo más débil (mag. 7,2) podrás darle duro si tienes un reflector de 114mm o superior, así como un refractor medianito.

Pequeña digresión:
Sobre las grandes virtudes.
Las aperturas de los teles nunca incidirán tanto en la observación astronómica como lo hacen los oculares. En mi concepto, has de invertir antes en estos que en aquellas. Un teles reflector de 114mm o un refractor de 80mm o superior, son más que suficientes para admirar las bellezas del cielo. En las figuras siguientes puedes ver los campos de visión provistos por distintos equipos. El campo de visión (fov) de cada uno se indica con un círculo de trazo continuo rodeando al objeto. Calcular el campo de visión real que nos proporciona un equipo o combinación de ópticas es sencillo: CR= Cap./x (campo real=campo aparente del ocular, sobre los aumentos).
Los oculares super plossl genéricos brindan un campo aparente de 50º. Así, un telescopio reflector de 700mm de focal, con un ocular de 10mm, proveerá 70x y un campo real de visión de 0,7º con un ocular genérico (50º/70x=0,7º). Los oculares de gama media o alta proveerán los respectivos campos reales, a 70x:
Distintas marcas proveen 65º: 65º/70=0,95º. Otras, SWA -super amplio ángulo- 85º: 85º/70=1,2º
Estos oculares de alta gama combinan varios pares de lentes con el propósito de anular la aberración cromática propia de toda refracción, logrando un mayor contraste entre el objeto observado y el espacio negro, lo cual se traduce en una mayor definición de imagen.
He aquí alguna de las razones en invertir en buenos oculares antes que en grandes aperturas en los telescopios de uso aficionado, según mi criterio.
Fin de la digresión.

Sympathy for the scorpion:
Vamos a movernos por el cuerpo del bicho. Ascendamos, otra vez Antares y arriba por él tau scorpii, azul, tipo espectral B0V, mag 2.8, a mas de 400 años luz de casa; épsilon scorpi, una naranja t/espec. B-V 1.14, mag 2,2 a 65 al. mu 1 scorpii, otra azul, lejana y mu2 scorpii. A dos grados de ellas puedes echarle un ojo a Dun209, un par estelar de diverso brillo. Por fin, a un grado y chirolas, NGC 6231, el hermoso cúmulo abierto conocido como la Tabla de Escorpio. Vale la pena detenerse en este cúmulo situado a unos 5000 y pico años luz, nutrido de jóvenes luces, con una o dos rojas por ahí esparcidas. Un lujo a los ojos.
Al observarle con el teles o los binoculares, el cúmulo muestra su compacta figura de estrellas jóvenes y esa preciosa estrella roja.


Es NGC6231 una belleza más de nuestro querido cielo.

A pasos de girar por la cola hacia el este, en los excelentes artículos de Enzo de Bernardini y su Cielo Brillante, se nos advierte asimismo sobre una roja atractiva, zeta scorpii, mag +3.6 t/espc. K4 (Zeta scorpii aparece como dos estrellas en muchos mapas, siendo estas zeta 1 scorpii y zeta2 scorpii, ambas de tonalidad rojiza).
Mucho hay por ver en este barrio del cielo, vayamos directo al aguijón del bicho, al arma con que este ultimó al cazador Orión, según las antiguas mitologías del norte.

2da digresión: Sobre el chancletazo.

Orión era un cazador de renombre, algo así como nuestro Gran Cazador del Sur quién quiso bolear al Choike mágico, que voló y pisó en el cielo, dejando para siempre la huella de sus patitas para crear lo que hoy vemos como la cruz del sur.
Orión era un gran cazador -dije- y se ufanaba de ello. Por doquier pregonaba su audacia y habilidad para dar cuenta de las bestias de la naturaleza. Los jóvenes le admiraban y las doncellas caían rendidas ante su argucia y su porte. Pero… cometió el error de jactarse frente a una diosa, la diosa de la naturaleza, quién ofendida por su arrogancia (algunos dicen que el pícaro Orión intentó seducirla), cobró su despecho colocando un escorpión en la tienda donde el atleta dormía.
El pobre insecto picó al hombre y este, al incorporarse de dolor y ver al artrópodo, le mató de un certero pisotón. Pero era tarde, el veneno vertido por la temible púa a la sangre del héroe ya corría presuroso en busca del corazón.
Orión muere y Zeus -el dios del cielo- ve a su favorito exánime junto al inocente escorpión estampado en la arena... 
Apiadado  ante semejante desgracia, colocó a ambos en el cielo en forma de constelaciones (la piedad griega era distinta a la que hoy conocemos. El término, ligado a lo religioso, es muy posterior a la cultura helena). Esta es la antigua causa por la cual, cuando el bicho asoma su torso por el este, Orión se acuesta en el poniente.
Fin de la digresión.

La punta de la cola del escorpión está formada por dos estrellas muy brillantes de diversa magnitud visual: +1.62 y +2.64. La púa es inconfundible, dos aspas de luz muy nítidas, que acusan un franco ángulo junto a Gamma scorpii.
La primera de la púa es Shaula (lambda sco), una estrella azul de extrema luminosidad (equivale a unos 80.000 soles). Situada a unos 700 a.l. de nosotros, con una mag real de -5, t/esp. B2IV y unos 25.000ºk de temperatura en superficie (5600ºk sol).
Lesath es la vecina. Comparte el color (t/espB2IV) con una mag real de -3,37, mucho más cercana (500 a.l.) y con una temperatura de 22.000ºk en superficie, lo cual la semeja a 12.000 solcitos como el que ahora me alumbra a través de los cristales de mi ventana.
Lesath forma parte de la asociación estelar Scorpio- Centauro.

Oscura y temible 3ra digresión:
Un vampiro en el cielo

Lesath acaso comparta etimología con el nombre del glorioso muerto vivo Lestalt, el mediático vampiro que -interpretado por varios actores- asola los sueños de Mina, Lucy y otras bellas damas hace milenios (por cierto, Drácula ¿no ataca señoras mayores… ni poco agraciadas?).
Lesath proviene de Al-las-ha, aguijón, púa o diente. Alguno dice que Lesath es una mala traducción de  Alasha = mancha, en alusión a M7, el cúmulo cercano, pero tal vez sea certera la primer estima ya que Akasha, por ejemplo (acaso el origen de Alasha), fue una reina de Egipto (4000 a.c.) quien incitó a dos jóvenes a un mutuo brindis de hematocritos (otros dicen que los obligó a devorarse),  y que luego incorporó esta saludable práctica junto a su esposo, en búsqueda de una fuente de juventud y vida eterna, dando origen a mitos vampíricos. No dejaré fuera el curioso nombre Lilith, primera mujer de Adán en la mitología hebrea, pésima amante y por ello expulsada del hogar por los implacables rabinos, quien no tuvo otro remedio que dedicarse a ser la Reina de los Demonios.
Fin de la digresión.

La cola del bicho linda con Sagitario y ambos campos rebosan de estrellas, cúmulos, nebulosas y más juguetes del cielo. Es que estamos mirando hacia el centro de la Vía Láctea, el corazón de nuestra Galaxia, y allí hay de todo. A simple vista se distingue M7, cúmulo abierto conocido desde antaño como el cúmulo de Tolomeo.
Qué bello objeto para binoculares y telescopios a bajos aumentos. M7 semeja -en concordancia a los tiempos- una letra K (o una H).
Veámosle en una foto y en un mapa en las páginas subsiguientes.

La foto es de Gustavo Villarroel, nuestro amigo astrofotógrafo, quien hace pocos días adquirió un fantástico telescopio de diseño  heterodoxo Ritchey-Chetrien de 8” (200mm de apertura).
El R-C es un telescopio de 1ra gama, posee un muy alto rendimiento en la transmisión de los pocos, poquísimos fotones que nos llegan del espacio profundo. Gustavo ha montado esta preciosura sobre una LDX75 de Meade, la precisa montura de la firma yanki, con sistema de búsqueda y seguimiento de objetos. Las tomas de ep las hace con diversos programas mediante una cámara Canon reflex EOS.
En próximas guías hablaremos sobre la variedad de equipos para astronomía; por ahora ve sabiendo que ese equipo es de los mejores.

En el mapa generado con el programa stellarium puedes ver a M7 y muy cerca al otro gran muchacho del cielo, el famoso M6 o Butterflay cluster¡¡¡ Aunque en Argentina le decimos modestamente el Cúmulo Mariposa.
Los dos cúmulos abiertos quedan a salto de mata con un binocular 7x50 o 10x50.
Recomiendo este tipo de búsquedas y observaciones pues los binoculares te darán un manejo fluido del cielo. Trabajar con un teles es genial pero has de necesitar cierta práctica y manejo de las monturas y los campos de observación; los binos, en cambio, ¡son totalmente prácticos y mucho más baratos!
Anoche estuve dándole duro con mis binos Meade 9x63. Ambos cúmulos entraban en el campo de fisión (fov). Luego observé Shaula y Lesath, Antares y M4. No dio el patio de casa para que pudiese distinguir a M80. Me desquité con NGC6132 y con la última propuesta de hoy, otro cúmulo abierto (open cluster), borroso en los binos, NGC 6322.

Los cúmulos abiertos son grupos de hermanas jóvenes de paseo por la galaxia, alejándose de mamá nebulosa, quien les diera vida unos pocos millones de años atrás en el tiempo y en el espacio. Los cúmulos abiertos tienen una naturaleza distinta a los cúmulos globulares, claro; mientras a estos los suponemos bulbos galácticos, antiguos, aquellos son niños en franca algarabía. La distinción puede hacerse (más allá de su forma característica, dada por la gravedad imperante) por un análisis del espectro de sus estrellas. Los cúmulos abiertos contendrán estrellas azules  mientras que los globular cluster incluyen estrellas rojas y viejas. Los cúmulos abiertos tienden a disgregarse en estrellas solitarias, como nuestro Helios querido.
El tiempo que el cúmulo abierto logre mantenerse unido depende de la masa propia. Los cúmulos más compactos figurarán más tiempo que los amplios o menos densos, en los que las mareas gravitatorias interactuando son menores.

Veamos dos tipos de cúmulos fotografiados por Gustavo, a modo de conclusión sobre su naturaleza: el bello Omeguita, en Centauro, y el clásico Joyero, de la Cruz. Mientras NGC 5139 rebosa de estrellas y muchas de estas son de color apagado, el cúmulo abierto NGC4755 luce azules en franca mayoría. La notoria roja es probable que no forme parte de la asociación, sino que sea una visión superpuesta.
NGC5139. AR 13h26´47´´ Dec -47º29´ tiene 36´de diámetro angular y magnitud 3.7.

NGC4755 o kappa crucis: AR 12h51´ Dec -60º 04´.

Novas y Supernovas.
Una Nova o estrella nueva es un sol binario que, por agregación de la masa de su compañera, alcanza el fin como tal en una explosión magnífica que le confiere, en un segundo, una magnitud muchas veces menor (la hace más brillante), tornándola visible allí donde de ordinario no lo era. Fueron Nova las estrellas que llevaron hacia la ciencia a varios niños o adolescentes que se convirtieron en grandes astrónomos, tal el caso de Johanes Kepler y Tycho Brahe. Las novas tienen un lugar en la evolución del universo, pues en el instante de la explosión, sintetizan materiales pesados que arrojan al cosmos sembrando de materia el porvenir.




Los diagramas superiores surgen de relacionar, en una tabla de coordenadas cartesianas, la magnitud y la temperatura de las estrellas. Los astrónomos que dan nombre al diagrama se encontraron con un patrón al vincular ambos datos. Las estrellas -dedujeron- se desarrollan a lo largo de la secuencia principal y luego evolucionan a gigantes azules o rojas. Las enanes blancas son el corolario de una gigante roja, fin teórico de nuestro sol.
La magnitud y la temperatura descienden en tanto los ejes se alejan del vértice de origen. Así, las estrellas azules (superior izquierda) son las más brillantes y las más calientes, mientras que las pequeñas luces rojas (inferior derecho) son proto estrellas o enanas marrones. Las gigantes rojas de la derecha superior son estrellas de helio, tal como Antares, Beteljause y otras. Nuestro astro estaría situado al centro a la derecha del diagrama.
Las gigantes rojas mueren formando bellas nebulosas planetarias con una enana blanca enfriándose en su centro, mientras que las gigantes azules dan lugar a Novas o Supernovas, dejando tras de sí –según su tipo o masa inicial-: síntesis de átomos pesados impulsados al cosmos (T1), estrellas de neutrón o agujeros negros (T2). La evolución estelar es a mi juicio uno de los más interesantes temas de la astronomía y la astrofísica. Ya ampliaremos con ejemplos y otros datos.

Fin de la guía nº 7.

Fuentes:
Exótico cielo profundo: EdBernardini y R Ferraiuolo.
Globulares Messier. Enzo de Bernardini.
Sur astronómico, sitio web. EdB.
Objetivo Universo: Tignanelli y Feinstein.
El Sol: Marta Rovira.
Taller Nase: UAI-Sec.Ciencias de la prov. de Santa fe.
Cielo del mes: Jaime García.

sábado, 30 de julio de 2011

Corralito de Estrellas en Bigand¡¡

 
Corralito de Estrellas en Bigand¡¡

 4º Maratón observacional astronómico 
en La Estrella, Bigand.



Organizado por el taller de astronomía Juan Carlos Galarza, de la Comuna de Bigand, en el marco de Proyecto Sagitario.



Para resarcirnos de la noche del 29¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
El cielo está acorralado en Bigand¡¡¡¡¡¡



El viernes 05 de Agosto, desde las 19 horas, en las instalaciones del centro campamentil La Estrella, de Bigand.



 Si faltás... sos un GDE¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡




Por favor, confirmá por celu o meil si venis de afuera de Bigand, y dejá un nº de contacto.


Proyectaremos un video sobre la actividad solar que te dejara patitieso¡¡¡



A tu disposición habrá 10 equipos ópticos de 1º calidad¡¡¡¡¡¡¡¡
Si andás con ganas de comprar tu 1º equipo, venís, los probas, decidís sobre seguro¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡


Daremos un breve curso sobre manejo de telescopios con montura equatorial¡¡¡¡¡


Y estará presente, el rey, el lamborghini de los telescopios¡¡¡¡¡ Luz del cielo¡¡¡¡ el increíble Meade LX90 8" ACF, GPS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡


Habrá movilidad desde la esquina de la Comuna de Bigand. Cenaremos los increíbles choris astronómicos.



Llamá o anotate ya: 
cel 03464 15449820.
mail: sergiogalarza62@gmail.com
Secretaría de Cultura de Bigand: Sr. David Martino.

domingo, 17 de julio de 2011

Corralito Reloed¡¡¡¡ Viernes 5 de agosto de 2011


 
Corralito de Estrellas en Bigand¡¡

 4º Maratón observacional astronómico 
en La Estrella, Bigand.



Organizado por el taller de astronomía Juan Carlos Galarza, de la Comuna de Bigand, en el marco de Proyecto Sagitario.



Para resarcirnos de la noche del 29¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
El cielo está acorralado en Bigand¡¡¡¡¡¡



El viernes 05 de Agosto, desde las 19 horas, en las instalaciones del centro campamentil La Estrella, de Bigand.



 Si faltás... sos un GDE¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡




Por favor, confirmá por celu o meil si venis de afuera de Bigand, y dejá un nº de contacto.




Proyectaremos un video sobre la actividad solar que te dejara patitieso¡¡¡



A tu disposición habrá 10 equipos ópticos de 1º calidad¡¡¡¡¡¡¡¡
Si andás con ganas de comprar tu 1º equipo, venís, los probas, decidís sobre seguro¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡



Daremos un breve curso sobre manejo de telescopios con montura equatorial¡¡¡¡¡


Y estará presente, el rey, el lamborghini de los telescopios¡¡¡¡¡ Luz del cielo¡¡¡¡ el increíble Meade LX90 8" ACF, GPS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡




Habrá movilidad desde la esquina de la Comuna de Bigand. Cenaremos los increíbles choris astronómicos.





Llamá o anotate ya: 
cel 03464 15449820.
mail: sergiogalarza62@gmail.com
Secretaría de Cultura de Bigand: Sr. David Martino.

viernes, 8 de julio de 2011

Absortos y satisfechos


Absortos y satisfechos
San Rafael, lunes 4 de julio de 2011

         Después de medio año de arduo trabajo en la difusión astronómica, me dije, Bueno, Sergio, te mereces unas vacaciones. Hice un par de llamadas, combiné con los amigos y hablé con mi Moni de esta suerte: Mira, Moni, vámonos de vacaciones… Se le iluminó la cara; me dijo: Buenísimo, ¡vayamos al norte! Pero –balbuceé, aterrado ante semejante planteo neokirchnerista- Miguel, Enzo y Rodolfo están en San Rafael, Moni, vayamos a Mendoza –y agregué- así aprovechás y visitas a tus amigas y a tus parientes (gracias al cielo, es nacida y criada en San Rafael). Y ella, A San Rafael vamos siempre, me vas a llevar allá y me vas a dejar por ahí mientras vos te vas con tus amigotes a observar a la montaña. Dejate de embromar, ¡vayamos al norte!
         En fin, me costó, pero al cabo de unas semanas de cháchara y varios ambages salimos hacia San Rafael con mi Moni y Luz del cielo (Meade LX90 8”, ACF GPS, para los nuevos. La verdad, me encanta escribir LX90, ACF, GPS, ¡porque parece que tuviese una Masseratti o un Porche!).
         Llevar el Mid fue un verdadero desafío para mi ánimo; la posibilidad de que se golpease me hacía temblar y la posibilidad de ir a Cuyo sin él me desesperaba. Como soy hombre de recursos en ristre, cogí una docena de almohadones que primorosamente había confeccionado MotherMoni, para las asentaderas de casa y los acomodé por debajo de la caja del Monstruo (y por el norte, este, oeste y el sur). Cuando hube previsto toda posibilidad de contusiones, me dije, Listo.

         Llegamos a San Rafael el domingo a eso de las 19 hs. con unas horribles nubes de ceniza volcánica sobre las montañas. El naranja difuso del cielo era una pincelada de sangre clavada en mi corazón, pues significaba mal seening. Pero, ¡no ha sido pintado aún el hombre o el cielo que me detenga en mi hacer astronómico, amigos!
         Nos alojamos. Llamé a Rodolfo. Celu fuera de cobertura; se me encogió el pecho; me dije: el truhán está observando. Cenamos en la casa de Laurita, amiga del alma de Moni, unas pizas ricas como el cielo de Atacama. A eso de las 22 recibo mensaje: el Rodo bajaba de la montaña y me decía Bienvenido!!! Lo llamé al toque y quedamos para el lunes. Mi alma en paz.

         El lunes amaneció increíble, muy tarde para un hombre de las praderas santafecinas. Es curioso cómo se modifica el orto conforme uno se desplaza por la longitud terrestre. Creo que, más allá del péndulo de Foucault y la cultura que uno posee, el corrimiento del momento en que amanece con referencia a nuestros relojes pasma a quien se mueva poco. Además, el cielo de San Rafael te deja ver sus gemitas hasta en el mismo horizonte, cosa que en nuestras atmosferías es simple ficción. Entendámonos, aquí se trabaja atroz la tierra y el mínimo viento levanta partículas como en un desierto. Ese polvo queda en suspensión durante días. Si a eso le sumás la humedad, ya tenés un pastiche en el cielo que te hace ver las estrellas con ribetes de marinerito yanky (red and blue). Allá: humedad cero y menor trabajo del suelo. Si no sopla el zonda, que trémolo viene del oeste, todo está bien y el cielo te despena de luz.

         El lunes “early in the morning” me encuentro con Miguel y con el Rodo. Miguel es el dueño de Martín pescador -el fabuloso SW dobson de 8 pulgadas- y es un tipo de fábula de quien te haces amigo apenas te dice ¿Qué haces, changuito? Con ese tono tan hermoso que tiene el cuyano (en las cuyanas, el mismo tono, bajo sus ojos negros o claros -que los hay de toda laya- te hace temblar las piernas) enseguida te amigas y ya estás hablando del viaje y del hospedaje y de cuándo nos juntamos a comer unos pollos y del cielo magnífico y el frío de fábula que esa mañana trepa a los 12 grados under zero, y ha congelado hasta reventar las cañerías de más de un desavisado.
El Rodo es Rodolfo Ferraiuolo, el compinche de Enzo de Bernardini, ambos autores del EECP (Excelente Exótico Cielo Profundo). Pero esto es decir demasiado y nada a la vez. Demasiado si has tenido la suerte de leer Exótico. Nada si no sabes de la calidad humana de Rodolfo. Rodo es un hombre muy joven, de unos 40 bien llevados. Tiene ojos claros y barba. Tiene una mirada sencilla y diáfana que te invita a estar bien, tranqui, slow down. Lo cual es curioso, porque contó que cuando llegó a esas geografías chocó con el hacer pausado de esas gentes que posibilitaron, entre tantas cosas, el cruce de los andes de nuestro General. Entiéndase que el Rodo venía del Río de la Plata y que allí se vive a otro ritmo.
         En fin, A la tarde te aviso -me avisa- a qué hora salimos. Y a la tarde recibo el llamado confirmando que a las 2050hs me estacione sobre la rotonda de la calle Irigoyen. A dios gracias -gracias  a mi cálculo certero- Moni se va a cenar a la casa de Laurita y yo como un duque solito con mi mid y quéchatitache (mi Kangoo 1,6 16 válvulas, tipo espectral g…, para los nuevos).
         Como arribo a la cita con tres minutos quince de retraso le envío un sms al Rodo y al Enzo para decirles Aquí estoy amigos, e ipso facto vibra el celu con la respuesta precisa: ¡Avanzá 70 metros! Obedezco y a los 68 metros y chirolas diviso el oliva del Orión. Como es la rotonda no nos detenemos pero más adelante se bajan ambos frente a Yancanelo para que nos demos un abrazo sanmartiniano y pueda un servidor saludar a Enzo, a quién recién veo desde el fabuloso SPVG. Migue faltaba con aviso ya que su prienda, Liz, está cursando de noche una tecnicatura  y el tórtolo se queda a cuidar a los polluelos, Martín y Ana Alicia. Ya me explayaré sobre ellos.

         ¿Vamos para Sierra pintada? Me suelta Rodolfo, y yo, Vamos.
Allá salimos. Sierra Pintada es un lugar que apenas conozco de día, qué será cuando se ven sus colores, imagino. De noche podría reconocerlo mejor, creo, porque ya tuve allí dos veladas increíbles. En enero con Migue y Rodo (ver nota) y ahora con estos mostros de EECP.
         Trasponemos 25 de mayo y las bifurcaciones que te llevan a Los Reyunos (los reiunos, se dice!!!) y nos sumergimos en la alta noche (B). Curvas y más curvas para dejar detrás de los cerros (cerrshos) los fulgores de San Rafael y 25 de mayo y por fin veo las luces traseras del Orion como variables rojas. Nos detenemos a la vera y allí la banquina de piedras en un metro baja medio, pero, qué onda¡¡ para qué ando con mi mid y su excelente trípode regulable.

         El frío es acojonador. Enzo traía su increíble termómetro medidor y pronto nos ilustra: menos dos a las diez de la noche. Más no hay noche que me pille desavisado pues había adquirido y portaba el sueño mas preciado del perfecto astrónomo pirata: ¡calzones y chomba a prueba de fríos! Comúnmente llamadas por el vulgo pantalón y camiseta térmicas. Imagínense, un tipo como yo, burdo, seco, en esos locales reconchetos donde la gilada con mosca va a por su ropita para ir a Las Leñas (las lenias, aiá). Jua!!! Eligiendo mi calzón pude ver todo ese mundo que no imagino: camperas de medio millón, culopatines, eskis, gorras cuyo precio equivale a un Nagler! ¡Ni modo! Compré mi chombita para ir a la montaña en busca de las luces de la razón, de las luces de la creación, de las luces del escorpión, ¡de las luces de la amistad! Y como pagué cash (sabido es que los ricos nunca andan con dinero encima, no sea que les mangueen) me hicieron 10 mangos de descuento!
         La cuestión es que esa noche, en ese lugar y a esa hora, la muy baja temperatura me cortaba el apetito, casi, y nuestras manos pedían por favor los guantes… Pero gato con guantes no caza ratones -decía mi abuela- y yo les aseguro que astrónomo con guantes no arma un mid. El Enzo apenas avizoraba el mundo desde sus mil y una ropas, y como debía armar su Orion 80/400, blanquito, importante y liviano como un cristo de yeso, era el único que enfundaba en sendos mitones.
         El sitio elegido por estos pesquisas del infinito es harto aparente. Los cerros ocultan el último vestigio de luz y la galaxia desentumece sus alas para dejarte sin voz. No soy un niño de pecho, no es la primera noche que paso al sereno con un tubo en la diestra, pero ese lunes, con el Enzo embocando galaxias y el Rodo tirándole a las nebulosas planetarias… uff. Digan que mi espíritu se curtió de una con la pérdida del viejo, que si no, ahí mismo dejo correr una lágrima.

         Luz del cielo se portó a la altura de las circunstancias. Una vez que lo nivelamos con el Rodo y la gotita, lo puse al norte y salimos con Rigel Kentaururs (horror, no pude embocarla a ojo) y Arcturus para la alineación fina. De ahí en mas, chanta cuatro en cada tiro. Es increíble lo práctico que es su gps: en un minuto se ubica y en otros dos está alineado.

Probamos pocos oculares: el 26mm super plossl que viene con el equipo -un serie 4000; el GSO de 15mm -comprado  en Duoptic; y un Naggler 11mm -del Ferraiuolo; y solo al final de la noche -con el Joyero- un barlow 2x Tele Vue. Enzo a su vez tiraba con un Celestron base de 20mm, lo cual me demostró el valor de un 80/400. El tipo, a veinte aumentos (x), te da un campo real (Cr) de 2,5º con ese ocular (de 50º de campo aparente –Ca-) y esa visión es en sumo útil para apreciar tamaños allá arriba. Estaba yo acostumbrado a no observar con menos de 30x (en un reflector de 1200mm, con un ocular genérico de 20mm y 50º Ca, el campo real observado es de: 1200/20= 60x; luego: 50º de Ca /60x= 0,8º de campo real), así que fue toda una experiencia incorporar esa perspectiva. De hecho, en el ESPVG (excelente star party de valle grande, pln –para los nuevos-) lo vi al Enzo con su Copito de Nieve tirándole al triplete de Leo. Me acerqué entonces y con Su consabida afabilidad me convidó a meterle el ojo… Allí estaban las montaraces, nítidas a 20x!!! Lamentablemente, me entusiasmé tanto con esa visión a bajos aumentos, que ya estoy tratando de convencer a Moni de que me deje meter en casa ¡a otro telescopio! Pero mirá, le digo, si es chiquito, esteee.
Por ahora, infranqueable.

Arrancamos las miradas con un clavado sobre el Dios Devorador y enseguida le dimos a Pórrima (Che, ¿ya leyeron la Guía Observacional Astronómica nº 6? Trae una historia plena de poder y lujuria acerca de los amores de aquellos dioses tan locos). Apenas se intuía su doblez con el 15mm a 182X. De allí nos fuimos a por el Sombrero y pronto a por las chicas de Markarian, quienes continúan con su melodía encadenada -si parece de verdad que están en ese tramo del Pericón en que todos se dan las manos para cambiar de sitio (A mi me gustaba mucho ese baile de la primaria, pues era el único momento en que las chicas que me gustaban me daban algo de su cuerpo para tocar. Hoy mis alumnos más jóvenes se cuentan en el taller cuantos besos le han dado a sus respectivas novias -números mucho más convincentes que las distancias astronómicas, por cierto- y a mí me inspira la duda de que, o bien he nacido demasiado pronto, o he sido siempre un reverendo pavo).
De todos modos, la M104 no nos mostró su faja de sombras, acaso por las malditas cenizas que caen de lo alto “para abonar nuestra tierra” –dicen los dotores- en un ciclo de milenios que, a mí, como me ilustró un amigo, casi me importa un rábano. Ya antes pudimos constatar que Saturno bailaba como nuestro Sandro, aunque su sombra proyectada sobre los anillos era un lujo. Enseguida subimos hasta el Cuervo y su preciosa, delicada NGC4361.
De allí en más casi todo fueron nébulas, mi debilidad en cielos generosos. Es que en la pampa húmeda todo es posible salvo ver con nitidez esas pequeñas gemas de sombra, que tan ruborosas ocultan su faz de nuestras ávidas miradas masculinas. Acaso una dama tuviera mas suerte en soltarle los velos, en desnudar su belleza… pero, ay, damas no había y en verdad es raro que las haya entre nos, los Vampiros de la Cúpula Nocturna. Pavada de dientes teníamos, en la Sierra Pintada! El Orion y el Meade, para succionar el vital fluido de fotones. La verdad, metáfora mediante, nos volvimos de allí como treinta años más jóvenes!

Las muchas nebulosas fue una gentileza más de Rodolfo. Sucede que en enero, como dije, anduve por esos pagos, cuando pude conocer al escritor y a su amigo Migue. En aquella lejana próxima noche pedí al escriba que me mostrara nébulas. El tipo se acordaba y se cayó este lunes con una listilla de tenues polvos cósmicos, lo que es un hombre amable y considerado. No es al ñudo que admiro a esa gente, che.

Vimos la Dumbell, gigante y gris, la Helix, y qué se yo cuántas más. Vimos además unas estrellas fabulosas, inmersas en una basura transparente o difusa que las hacía únicas. Vimos, entre todas las maravillas que vi, a la magnífica Albireo, ese par tan bonito, tan nítido, tan dispar, una yellow, la otra azul, otra vez como el ribete del marinerito de la USNavy pero ahora de verdad y no de grupo.
Vimos a Carina como nunca la había visto antes y pude sacar una foto de quéchatitache a la pura luz de la Via Láctea. La Noche no es de noche bajo el destello de ese camino albo y alto, y un pazguato como yo debiera leer muchos libros más para poder dar una pálida idea de lo que fue aquello.

Sin embargo, para que todos y todas mis amigos y amigas puedan tomar una referencia de mi entusiasmo y de mi suerte, he aquí el reporte de lo que el lunes observamos y que Rodo me envía en un tris por mail:

Con respecto a la observación del lunes, te paso algunos objetos que recuerdo (No encontré la listita), están fuera de orden de observación:

La hermosa Albireo (beta Cygni), bien contrastada amarillo-azul. La más brillante, amarilla, es binaria y, aún hay algunas dudas de que el par principal (amarillo-azul), sea un par físico u óptico. Sé que está mal denominada como la estrella beta de la constelación, por que hay al menos un par más brillantes.

Otra doble, Porrima (gamma Virginis), que comenzaba a separarse con tu ocular de 26 mm (77x), la noche era mala.

Saturno. Que estando en cuadratura mostraba mejor la sombra del planeta sobre sus anillos. Con casi 200x se veía mal, por la calidad de la noche. pero a bajos aumento, estaba bueno.

Galaxias:
NGC 5128 y 4945, en Centaurus. Se veían muy bien ambas en el Nagler 11 mm.
M83 en Hydra, Con núcleo brillante, se intuían los tres brazos pero la imagen no era buena. En una noche mejor, con tu 8"le hubiésemos visto esos brazos claramente. Buena vista en tu 15 mm.
Las Antenas, en Crv. la imagen podría haber sido mejor... pero no estaba mal.
También en Corvus, NGC 4027, redondeada, bordes difusos, núcleo brillante.
M 104, interesante con tu 15 mm.
M 84 y M 86, y NGC 4388, las tres en el campo del 26 mm (?).
No recuerdo si vimos alguna galaxia más...

Nebulosas planetarias:
Las mejores que vimos fueronÑ
M57, M27, NGC 3918 (azul-celeste flúo), Saturno NGC 7009 (Se notaban los apéndices que le dan el nombre, je). También NGC 436, linda a pesar de la noche.
Luego la Helix (NGC 7293), que se vio mal, muy débil. Esta algo baja.

Luego la zona de eta Car, el Homúnculo. Los carriles oscuros, etc.

Collinder 399 "La percha", bien en el refractor de 80 mm.

Y ya no me acuerdo más... Creo que alguna galaxia y planetaria más vimos, pero no estoy seguro.

Bueno, qué lujo, el mismísimo Rodo resumiendo la carrera de vistas. Gracias hermano!!!!!!!!!!!

Sobre las dos de la mañana el termómetro acusaba los 7 º bajo cero y un viento del alma soplaba de las montañas haciéndonos lagrimear cada vez que observábamos hacia ese cardinal, así que pronto abandonamos el oeste y el sur y nos abocamos al norte, quien panzudo seguía girando su vientre y con él la miríada de ombliguitos.

Por supuesto, hacía rato habíamos despachado unas frías empanadas y sanchigues al único cobijo de nuestras manos ahuecabas.

Cada tanto un coche pasaba por esa ruta abandonada -más propia del consabido David Vincent que de nosotros- que desemboca en la cruel mina de uranio. Los conductores nos saludaban con un juego de luces que no veíamos, pues nuestros ojos estaban más sellados que el entendimiento de un clase media.

La amistad astronómica es cosa que se siente en la noche como una muda calidez. Uno observa y convida a que el otro lo haga y todos van pasando el ojo aterido por ese tubo mágico para ver un rasgo, una mancha, un nada, o, como dice mi Moni, imaginación y deseo, a tal punto ella siente inalcanzables esas imágenes. Visto así, la contemplación del cielo es puramente argentina pues, como el mate, se convida siguiendo una ronda y se disfruta más en compañía.

Por fin tiramos unas tomas a las constelaciones y alguna de grupo para probar que allí estuvimos.

Sobre las dos treinta pasó el colectivo de la novela “Una sombra ya pronto serás”, de mi amigo Osvaldo Soriano, corriendo dios sabe dónde, y, absortos y satisfechos, dimos la jornada por finiquitada.

Con cuidado acomodamos los petates y nos dimos un último abrazo a la luz del Cisne.

Rodolfo es un tipo increíble y Enzo le empata en todo.

Por cierto, ambos se han puesto a trabajar en nuevos capítulos de Exótico cielo profundo, desempolvando agendas y notas pretéritas, corrigiendo, investigando con varios y diversos campos para una segura nueva entrega, que nos dejará otra vez esperanzados de más y más noches de observación compartida.

He escrito todo esto al cuete, ya Martí lo dijo en tres palabras:
El cielo es la patria de todos.

Sergio Galarza

Pd: el miércoles hubo más jaleo, en casa de Migue, y la pasamos increíble. El jueves temprano (para un San Rafaelino) pegamos la vuelta quedando comprometidos para más tutías que, ardides mediante, lograré antes de que el mundo se acabe en el 2012.
S.G.