Qué es proyecto sagitario?

Cursos de Iniciación a la astronomía.

Didáctica astronómica. Talleres de Ciencia.

Charlas, cursos, campamentos, observaciones grupales.

miércoles, 26 de junio de 2013

Soles del Migue

Soles del Migue
De paso por las tierras del Migue, durante el fin de semana largo, le tiré unas tomas a Febo con la Canon sobre el espejo de Tuboro, el Coronado solarmax de 40mm a f20.

Son todas tomas únicas a 100 iso editadas con PS CS2.



Las prominencias que arriba dan en filamento se veían espectaculares en visual, aquí apenas se sugieren con el doble contraste de sol y espacio, es decir, en absorción y emisión respectivos. Las manchas las apreciamos mejor sin el filtro ha, pero la granulación y los detalles brillantes se aprecian con él.
Pensar en el tamaño de esos accidentes y verificar el eterno cambio de los mismos es algo que apasiona y deleita al curioso de toda laya. Cuando viajamos a San Rafael, tierra del Migue y el Rodo, tratamos de llevar siempre a Tuboro -el Coronado- ya que Liz, la bella compañera de nuestro amigo, es una enamorada de su astro, además. Da gusto ver cómo pasa minutos enteros con sus ojos sobre el HD de 60º y 18mm de focal, que en el f10 del Solarmax nos arroja unos 22x.
El sol entra en lo que los teóricos llaman su último año de máximo solar, así que, dios mediante, le echaremos ojo tupido.
La noche de superluna se presentó nubladón y, como había prometido unas vistas a mis sobrinos María José y Matías, solo le dimos en visual, no obtuve la foto. Luna se mostraba esbelta y blanca como nunca; su ubicación sobre su órbita la situaba a escasos  357.000 kilómetros de casa, sobre el perigeo, una distancia que hoy cubre cualquier auto mediano sin reventar sus caballos, contra los 406.700 kilómetros en los que suele hallarse durante el apogeo, es decir, el punto más lejano a la Tierra. 
El hecho de que Luna muestre esa disparidad en su tamaño aparente o angular alertó a los sabios de antaño sobre la oblicuidad de su trayecto, sin embargo, sabido es lo que tardamos en aceptar dicha geometría para las órbitas sidéreas. Pensar en lo que atrasó la ciencia europea da grima, los indios obtuvieron respuestas correctas mil años antes que nuestro querido y simpático Johannes Kepler y su pobre madre bruja.


Cuando uno ingresa a la astronomía sueña con disponer de grandes equipos. Tuve la suerte hace unos años de conocer al mítico Roger Elena, mi socio (nuestra sociedad es perfecta y se basa en lo siguiente: él vende telescopios; yo los compro),


así las cosas, en cuatro años he observado por excelentes ópticas y,  como acá pueden ver, de viaje a Mendoza me llevé al lindo Galileo 70/400. Por supuesto, lo usé sobre un buen trípode ya que ninguna marca en Argentina parece dispuesta a proveer del equipo justo para observar sin más -mas allá de los Maksutov (Sky Watcher, por ejemplo, provee unos oculares que mama mía, es decir, regulares, pero en una focal 15 pasan desapercibidos; Galileo, por su parte, solo provee un equipo decente: este, el pequeño Dolar marcado, pues si bien no es gran cosa "al menos te salva". Por cierto, vi "El dolar marcado" hace 40 años, fue excepcional, gracias al cielo hoy existe Django, de Tarantino, quien rinde homenaje al cine Spaghetti. En dicho filme, el personaje salva su vida gracias a un dolar, el único que posee: los malos le disparan pero la bala se incrusta en la moneda que lleva en el bolsillo de la camisa. Genial).


La observación con el Galileo 70400, volviendo a lo nuestro -aunque a mí me gusta el cine tanto como la astronomía- es razonable, siempre que le sustituyas pié y oculares y buscador y espejo y le quites el diafragma; en suma, siempre que solo te fijes en el costo y en lo transportable del mismo.

Creo que el análisis de un equipo astronómico es infinito. Acabo de mencionar un hecho infranqueable: el costo de nuestros equipos. No hace una semana me llama uno de mis informantes destacados, suena mi celu y la consabida voz, desesperada, dice: Sergio, estoy parado frente a una vidriera en pleno centro, un Galileo está a 600 morlacos¡¡¡¡ 
El hombre de la calle no sé cómo reaccionará, pero uno de los nuestros quiere morir ipso facto al dar con tales numerillos. Seiscientos mangos por un Galileo es una locura, lo mires como lo mires. No entiendo qué espera nuestro empresariado para lanzar la fabricación y venta de equipos astronómicos. Nunca haremos algo inferior a un Galileo. 
Aún así, es un equipo que suelo recomendar cuando un papá me consulta sobre un equipo para su hijo pequeño. El 70 400 es ideal porque es barato comparado con los equipos medianos y siempre le servirá al obsequiado como tubo guía si acaso se prende y continúa este hermoso camino.


La Luna hizo su aparición por entre unas nubes densas como el alma del malbec que había despachado en el almuerzo. Su esfuerzo lumínico vence la condensación atmosférica y, para beneplácito de Hombres Lobos y afectos a la astronomía como lo es cada niño de este hermoso país. De hecho, estábamos en la vereda, e invitamos a observar a vecinos y paseantes desprevenidos.


Mi obstinación por el que las personas disfruten del cielo me lleva a improvisar pizarrones en cada vereda de tierra o portland. Aquí, con dos piedritas, mostraba el por qué del efecto mal llamado superluna, es decir, lo elipsoidal de su órbita.



María José es hija de Darío, el flaco canoso de la foto anterior que no soy yo. María José es abanderada en su colegio y tal honor le permite elegir el colegio secundario para continuar su formación. Tal política social, la creía superada: los alumnos deben optar por colegios según su desempeño en la primaria, algo incómodo para mi modo de ver pues supone condiciones y prerogativas. 
Esta niña mira la Luna y se apasiona por el cielo, hace años que la veo picada con nuestra ciencia o pasión. Charlando ha dicho que desea ser abogada. Ojalá en próximas visitas pueda modificar su vocación, es harto inteligente y sería una científica de valor.


lunes, 10 de junio de 2013

Escuela Itatí de Corrientes

Escuela Itatí de Corrientes
Hace un año conocí a Jorge Ambroggio. Siempre que puede organiza actividades de valor y participación en los barrios y colegios que conoce, los cuales son muchos. Desde esa tarde en que nos conocimos observando el sol frente al río Paraná participamos en la jornada de Parque sur –con más de cien observadores- y en la actividad de Parque Italia –con chicos del barrio- que reportara la creación de un taller permanente de Física y Astronomía. Pocas veces había rendido tanto una actividad de observación y recreo astronómico. Allí fuimos pagados en extremo.
La última actividad organizada por él fue una charla sobre la aplicación de la astronomía en el aula. Asistieron algo más de veinte docentes, observamos Luna y luego charlamos una hora larga sobre las estrategias y herramientas de esta área infinita y bella que seduce hasta al más pintado alumno punk. 
Esto fue hace un mes, en el colegio donde él trabajara toda su vida: Héroes de Malvinas, de Villa Gobernador Gálvez.
Conocí entonces a varias colegas y dos de ellas gestionaron tres actividades para sus colegios respectivos. Andrea me invitó a su escuela y pronto haremos una observación en el campo -un Campamento para Lunáticos- con un cuarto año secundario. Con Ángela organizamos charlas y la construcción de relojes solares para alumnos de 5º a 7º grado del colegio Iratí de Corrientes, barrio Cerámica de Rosario, Santa fe.

Iba a esa escuela a enseñar cómo los antiguos se orientaron por medio del sol, de la observación llana de las sombras que por él proyecta cualquier objeto. Iba a mostrar el oriente, los demás cardinales y el modo inequívoco de caminar al norte. Iba en mi excelente Scenic verde… y me perdí. Más de media hora giré y giré por las calles hasta que al fin di con la hermosa escuela. Arriba, el sol brillaba jubiloso, sin embargo. Digamos que, tanto mirarlo, me cegué.
Para ser sincero y disculpar la torpeza, el astro no estaba muy alto, entramos en junio y aquí es invierno; el polo sur del planeta tiende hacia fuera, hacia el infinito, los rayos de luz y calor nos pegan sesgado en estas latitudes. En el norte ingresan al verano. En su danza, la Tierra inclina su jofaina boreal hacia la estrella, ergo, esta le radia de lleno y allá es estío. Esto, la inclinación del eje de giro terrestre, es lo que los libros y los eruditos llaman la oblicuidad de la eclíptica, y tu te las arreglas Dios sabe como para entenderla, que me ha pasado, vamos.
Al respecto, hay dónde aún dicen que el verano y el invierno se suceden porque la órbita terrestre es una elipse… y, por tanto, ora tocamos el perihelio, ora el afelio, dando lugar a las estaciones.

Como estoy en el tema arranco por atrás y cuento cómo fue la charla con los 6º y 7º grados, pues allí pregunté de una, después de mostrar con el Stellarium los muchos puntos en el horizonte por el que sale el sol durante doce meses consecutivos:
¿Qué cosa ocurre en el universo para que -en invierno- el sol aparezca tan tarde y tan al norte, y quede luego tan bajo aún a mediodía, con las sombras largas, mientras que en el verano el astro amanece tan pronto, tan al sur, que tan alto trepe y las sombras cortas? ¿Qué cosa curiosa y física, que no mágica, propicia que tal desquicio ocurra?
Creo que todos aceptaron la explicación que ofrecí con el globo tuneado y la luz del proyector.
Si escribí aceptaron es porque sé que no todos entendieron. Hablar de la ubicación misma de la tierra en el cielo es un pequeño problema, no solo con los niños. A más de un adulto le he pedido una prueba de que la Tierra gira en torno al Sol con sentido este-oeste y aún espero su respuesta.

La clase con los grandes me había sido anunciada con cierto reparo; tal vez los docentes -por experiencia anterior- pensaron que podría haber distracciones. Pero la astronomía es el bálsamo de la educación. No hay joven o niño que no se apasione con sus preguntas y cuestiones. El cielo es… creo que intimo en la sangre todos sabemos de dónde venimos. Entonces, cuando pensamos en esa fuente, en ese lejano origen, sonreímos y le aceptamos pues nuestros átomos vibran con melancolía por aquella región madre, sita a eones y eones de casa. A veces miro las estrellas y quedo suspenso… ¿Cuál la hermana, cuál la amiga que dejamos hace cinco mil millones de años para llegar dónde hoy giramos?
Pensar que hace ese tiempo aún era átomos o mero plasma, y que en una escala similar volveré a serlo, es algo maravilloso, apenas creíble.
Anoche mismo, una mamá que perdió a su niñito me dijo: Guardo el poema que me diste con la imagen de la Luna pegado a una foto de mi Pablito, Es tan lindo ese poema, Seres Luminosos, polvo en el cielo… Después de la emoción, le dije: Esa Luna es el Sol, es gris porque tomé la foto sin color, pero es el Sol, Son soles los que nos han creado y los que volverán a unirnos dentro de esos tantos años.
En definitiva, la clase con los grandes duró una hora sin que ningún alumno interrumpiera o se mostrara aburrido.

El colegio Itatí de Corrientes está enclavado en el barrio cerámica, dije. Es un barrio hermoso, transitado, ubicado en el noroeste de la ciudad que me parió. Por supuesto, no es barrio rico, sin embargo. Casas económicas se alternan aquí y allá. De hecho, Ángela trabajó con Pocho Lepratti, el inmortal, el Ángel de la bicicleta, compañero de los pobres y los dejados de Dios y la Iglesia, trabajador de la educación en los noventa, fusilado por un agente del orden establecido.




Cuando llegué a la escuela, después de vagar perdido, las maestras me esperaban en la vereda, me indicaron dónde guardar el auto, me convidaron café y hubo facturas que decliné.
La escuela es bella. Solo de fuera se ve cerrado y eso impacta. Tiene rejillas en las ventanas pero eso sucede aquí en Casilda y en cualquier lado, si hasta las mansiones de los ricos las construyen como si a alguno le interesara la baratija que dentro quizá atesoran. Ese colegio atesora niños que están formándose, qué diablos.

Dejé el auto en la galería del colegio y vi el gimnasio alto lleno de niños, las galerías, el mástil en medio del patio, el jolgorio de un recreo. Vino a saludarme una maestra y la directora y ya nos fuimos al salón donde aguardaban los de 5º. Dos cursos juntamos allí y cada niña niño se mostró educado y curioso como pocos que haya viso antes.
Para desquitarme, pronto empecé con la cháchara, sin imágenes ni teles, tan solo el famoso inverso globo terráqueo -el globo tuneado-, una linterna y la panza. Expliqué cómo parece que el sol pasa por nuestro cielo y por qué estas noches casi no vemos a las Tres Marías, estrellas que casi todos parecen conocer.
Las profes sacaron fotos que aún no me enviaron todas –las espero- y la charla trocó en franco barullo cuando llegó la hora de poner manos a la obra. Cada alumno marcó su cartulina, la dobló, la escribió y llevó así a su casa un bonito reloj de sol que no atrasa ni adelanta, más que cuando -ahora sí- vamos hacia al afelio o el perihelio, ya que nuestra velocidad de viaje varía, conforme nuestra órbita se cierra o abre, tal cómo un patinador que gira sobre sí se acelera al juntar sus brazos sobre el cuerpo, o se frena al alejarlos; pero de esto nada dije aunque es tema apasionante.




Tocado el recreo nos fuimos a la sala de maestros, donde me zampé un feca negro como mi Lumbre pura, un Hokenn de glass alemán más luminoso que… no, mi nieto es mucho, mucho más luminoso. Con mi nieto, Wien jamás hubiera deducido su ley, ya que ese niño irradia en función de quién le observa, y en esto sigo a Heinsemberg, al decir que la medición modifica el hecho.
En la sala de maestros me dijo Ángela, 
Esta es una escuela de paso. A veces los maestros esperan un ofrecimiento más conveniente y se van. Somos pocas las que nos quedamos. Y no sabés cómo estos niños necesitan afecto constante, de docentes conocidos y queridos.
Una de las maestras que se quedan estaba sentada a mi derecha, la aburrí con una sugerencia de cómo experimentar con la eclíptica en su clase de gimnasia. Fue lo suficiente amable como para sonreír siempre y aún mostrarse interesada. Soy un plomo.
Ángela, pasé una buena tarde, allí, en tu linda escuela, ojalá haya dejado algo por allí.

La astronomía es un viaje maravilloso, sin duda, cualquiera sea el vértice del cual la mires.

sábado, 8 de junio de 2013

Mundos lejanos de la mano de artistas

Wordls Away
dirigida por Adamson
Cirque du Soleil
Tuve oportunidad de ver Worlds Away.
Cirque du Soleil es un canto al arte, he visto muchas de sus puestas televisivas. Sus artistas niegan la ley que orquesta el universo a escala de estrellas y asombra el color y el desarrollo general. Desde hace tiempo sus espectáculos contienen un hilo conductor, un guión, un tema específico que el director desenvuelve acto tras acto, destello a destello, acorde a acorde.
Worlds Away (Mundos Lejanos) tiene como eje narrativo a las constelaciones del cielo.


He leído algunas críticas de esos señores que nada saben de cine: los críticos. 
Créeme, Yerran en su decir. No pierdan tiempo en leerles y acompañen a los héroes en esta aventura por el cielo visible desde la Tierra. Una tras otra las puestas escénicas se basan en nuestras constelaciones, con parte de sus significados y leyendas.


Soy amante del cine, soy amante del cielo, soy amante de la belleza. Este filme me ha deleitado en muchos de sus pasajes y por eso lo recomiendo. De hecho, las ganadoras de Oscar son las que siempre me han parecido repetidas, baratas. 
No hay en Worlds Away más que una o dos puestas que aludan al mercado. 
El resto... es arte, es color, es belleza, es armonía, es nuestro cielo.


Espero que la veas, alquilala o comprala (voy a comprarla, de hecho), es un espectáculo de artistas y bien vale pagar por ello. 


Worlds Away, el cielo a los saltos.








jueves, 6 de junio de 2013

Constelaciones para armar - Juego de estrellas y formas imaginadas.

Constelaciones para armar
Juego de estrellas y formas imaginadas

TALLER DE ASTRONOMÍA J.C. GALARZA
PROYECTO SAGITARIO - COMUNA DE BIGAND

Las hojas o cartas que siguen son copia de nuestros cielos de junio, están divididos en hemisferio norte y sur. Figuran allí las constelaciones y los nombres de algunas estrellas. Te sirven de guía para aprender la noche.
Las cartas que no tienen nombres ni líneas de constelación están para jugar. Puedes inventar tus propios nombres de estrellas y tus formas de constelación.
Haz el trabajo con cuidado y entregalo en el Taller con nombre, apellido, número de celular y número de documento. Participas de un sorteo.
El taller de astronomía se dicta todos los jueves de 20 a 21 horas en la Escuela fiscal nº 215.
Fecha máxima de entrega: julio de 2013.

Verónica Galarza
Sergio Galarza

Datos del alumno:
Nombre y apellidos
Teléfonos
Dirección
Escuela
Documento
Entregado fecha:

Constelaciones del hemisferio norte - junio

Constelaciones del hemisferio sur- junio.

Aquí siguen las cartas para copiar y jugar:

 Cielo norte: constelaciones para armar.


Cielo sur: constelaciones para armar.

Unas imágenes del sol


Leónidas Bilós Galarza, hace sus primeras armas en la observación astronómica.



domingo, 2 de junio de 2013

Espectros en la noche

Espectros en la noche, Power Point II. 


Trabajo destinado a preparar la presentación de un Proyecto de ciencias, tema: Polución Lumínica.
Descargas:
Power point
https://docs.google.com/file/d/0B6pnMvERkCxza2RwWndjczBRLVU/edit
Archivo word
https://drive.google.com/?tab=mo&authuser=0#my-drive

Aquí, la 1º parte del trabajo en formato word:

Espectros en la noche
Proyecto de investigación 
La luz
La luz es una forma de energía, una radiación energética.
La energía se transmite por medio de ondas.
Así, la luz es energía que se transmite en forma de ondas.
La luz puede absorberse, reflejarse y refractarse.
Estas son formas de interacción de la energía con la materia. Hay otras que por ahora dejamos de lado. Una prenda es azul cuando sus pigmentos absorben todos los colores del espectro salvo el azul, el cual es reflejado y percibido por nuestra visión. Vemos nuestro rostro en el espejo pues todos los rayos de luz se reflejan en él, después de haberse reflejado en nosotros. Ciertos vidrios y otros materiales no absorben ni reflejan luz, la refractan, es decir, permiten su paso a través de sus moléculas y átomos. Por ejemplo, en un cristal de ventana la luz se refracta muy poco de modo que lo que vemos es muy similar a lo que hay fuera. En un lente la luz se refracta algo más y por eso logramos los aumentos de imagen, vemos mejor. En un prisma, por ejemplo (o en una gota de agua) el rayo de luz sufre una refracción pronunciada y las ondas que forman la luz blanca se separan o descomponen en los colores del arco iris.

La luz blanca puede ser descompuesta en 6 o 7 colores, los llamados colores del arco iris. Estos son los colores visibles: rojonaranjaamarilloverdeazulvioleta.
A este abanico de colores se le llama el espectro de la luz. Escribí los nombres de los colores unidos pues el espectro es uno solo, es nuestra percepción la que lo individualiza o recorta. Espectro quiere decir fantasma.

El espectro de la luz se puede obtener con un prisma o con una malla de difracción (un cd). El arco iris se forma porque las gotitas de agua de las nubes actúan como prisma y dispersan la luz blanca en sus frecuencias base.
La luz blanca se dispersa porque las ondas de energías con que se transmite, al pasar de un medio a otro (de la atmósfera al agua en este ejemplo) cambian de velocidad y trayectoria en forma variada. Las ondas que transmiten mayor energía se desvían más que las ondas de menor energía. Así, el color violeta se desplaza más que el rojo y la luz blanca deja de serlo: aparece el espectro, el cual es muestra de la gama de energías que antes venían ocultas o disimuladas bajo un mismo color: el blanco.

Si hacés pasar una luz roja por un prisma, por ejemplo, dicho color no se descompone. Cada color es solo él mismo, no tiene fantasma o espectro detrás.
La luz visible por el ojo humano es un conjunto o gama de energías de un espectro o conjunto de energías mucho mayor, llamado espectro electromagnético (se escribe eem).

El espectro electromagnético (eem) incluye todas las formas de radiación energética conocidas.
La energía es la forma en que la materia se comunica con la materia en el espacio. Por ejemplo:
El sol comunica energía a la Tierra por medio de la gravedad.
El sol comunica energía a nuestros ojos por medio de la luz.
El sol comunica energía a nuestra piel: el calor.
El sol comunica a los componentes de las células energía: los rayos ultravioleta.
Los celulares se comunican por medio de energías: ondas de radio.
Los televisores se comunican por medio de energías: las ondas de tv.
Cada tipo de energía se transmite por medio de una onda portadora.
Las ondas se conocen por sus valores: longitud, frecuencia, amplitud.
Veamos una onda y sus valores:
Así, los colores del espectro eem solo se diferencian por el largo de sus ondas. Hablar del largo de onda (λ) es hablar de frecuencia (f) pues una depende de la otra. A menor longitud de onda, mayor frecuencia; a mayor longitud de onda, menor frecuencia.
Las ondas más largas, de menor frecuencia, comunican menor energía, por eso un carbón encendido se ve rojo y solo da calor mientras que un rayo en la tormenta puede verse blanco o azul y es capaz de destruir un árbol o una casa en un segundo. El rojo es el menos energético de los colores. El azul es el color que transporta mayor energía ya que posee menor frecuencia.
Las canillas del agua (azul = frío, rojo= caliente) están mal impresas.

¿Y, Qué onda?
Las ondas existen en la naturaleza. Aquí las usamos para representar cambios que suceden con un determinado patrón; es decir, cambios que pueden ser estudiados como repetición. Es importante comprobar que si no viéramos repeticiones no habría ciencia. El estudio científico se apoya en repeticiones.

Ondas del eem
Las ondas del eem pueden transmitirse por el vacío. En esto se diferencian del resto de ondas, las cuales siempre necesitan un medio.
El eem está formado por ondas de un algo que los científicos llaman campo eléctrico y magnético. Entre ambos pueden inducirse y propagarse. Se crean mutuamente los campos al variar uno sobre el otro. Al hacerlo, se desplazan y transmiten las distintas energías.

Suena extraño lo dicho pero puede comprobarse con un cable que conduzca corriente y una brújula (una brújula es una aguja imantada). Cuando corra corriente eléctrica por el cable, la aguja o imán se moverá acusando un campo magnético. El fenómeno inverso se comprueba con una dínamo de bicicleta. Al girar un imán sobre un cable, se crea corriente eléctrica.

Una onda es una variación de magnitudes (las magnitudes pueden ser escalares o vectoriales: una escala mide por ejemplo temperatura o distancia; un vector mide tiempo o fuerza). Por ejemplo, una ola es una variación en altura (escala) de la superficie del agua que se propaga en determinada dirección (vector) y velocidad.

La luz es un fenómeno de naturaleza vectorial.
Puede probarse que las ondas electromagnéticas se generan en planos perpendiculares entre sí, y perpendiculares a su eje o trayecto.
El eem clasifica las ondas por su longitud y frecuencia. Tal clasificación comprende: rayos cósmicos, rayos gamma, rayos x, ultravioleta, luz visible, infrarrojo, micro ondas, ondas de radar, radio, tv, onda corta y las ondas de campo eléctrico.

Toda onda del eem se desplaza en el vacío a 300.000 km x segundo.
La velocidad de la luz en el vacío es constante y se escribe c.
            Como la onda tiene un largo y una frecuencia, la velocidad de la luz equivale a su longitud de onda multiplicada por la frecuencia de onda. En física esto se escribe así:
c = λ. f
Donde: λ (lambda), representa la longitud de las ondas y f, la frecuencia de las ondas. Para medir λ se usa unidad de distancia; la f tiene por unidad el Hertz (Hz = nº de ondas/tiempo: Hz= nº/seg). La velocidad c, por supuesto, equivale a distancia sobre tiempo. La velocidad de la luz es siempre la misma en el vacío: 300.000 km x seg.

En este marco, los distintos colores del espectro visible, los colores que, unidos forman la conocida luz blanca, no son sino ondas de diversa frecuencia.

Las longitudes de onda han podido medirse. Sabemos a qué longitud de onda le llamamos rojo o azul, los colores límites de nuestra visión.
Todas las ondas del eem se propagan a una misma velocidad en el vacío, los mencionados 300.000 km/s, pero a cada frecuencia o longitud de onda le llamamos como un color en particular.
La frecuencia varía, no la velocidad de la onda (en un medio uniforme).
El eem visible se halla acotado entre los 350 nm (nanometros) para el violeta y los 750 nm para el rojo. El nanometro es una unidad de medida útil para estas longitudes pequeñas. Un nano metro equivale a un metro divido un mil millones: 1 nm= 1 metro/ 1.000.000.000.
           

Entre otras fuentes radiantes, en la Tierra percibimos naturalmente: Objetos masivos lejanos mediante los rayos cósmicos; Sol y supernovas mediante rayos gamma, rayos X, UV, visible, infrarrojo, micro ondas, radio; Planetas y Luna mediante radio y visible; Atmósfera mediante visible, UV, X y radio; Tectónica de placas mediante infrarrojo; Animales mediante visible, eléctricas; Fluidos metálicos mediante efectos magnéticos, eléctricos, infrarrojos; Materiales radiactivos por medio de rayos gamma y X; diversos metales en contacto con ácidos por medio de fenómenos eléctricos. Etc. etc.